El Municipio de Ramallo y los sindicatos que representan a los trabajadores comunales alcanzaron un nuevo aumento salarial municipal tras la reunión paritaria realizada el 11 de febrero. El incremento, cercano al 10 %, comenzará a reflejarse en los haberes de marzo, según confirmaron fuentes oficiales.
Paritaria municipal en Ramallo: quiénes firmaron el acuerdo
Del encuentro participaron autoridades municipales encabezadas por Claudio Gentili e Ignacio Zubiete, junto a representantes de los distintos gremios con actuación en el distrito.
De acuerdo con el acta rubricada, aceptaron la propuesta la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM), el Sindicato de Trabajadores Municipales de Ramallo (STMR) y la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP).
En el caso de CICOP, si bien acompañó la propuesta salarial, dejó constancia de pedidos de revisión y mejoras específicas para el sector profesional de la salud, en función de la evolución de los precios y las particularidades de su esquema laboral.
El acuerdo se inscribe en el marco de la negociación colectiva que el Ejecutivo local mantiene con los sindicatos municipales para actualizar los salarios en un contexto económico complejo, marcado por la presión inflacionaria y las restricciones presupuestarias.
Aumento del 10 %: impacto en los sueldos desde marzo
Desde la Secretaría de Hacienda, el funcionario Lucas Reyik explicó que el incremento rondará el 10 % y comenzará a impactar en los salarios correspondientes al mes de marzo. El ajuste alcanzará a la totalidad del personal municipal, incluyendo planta permanente y contratados.
Según indicaron desde el Ejecutivo, la mejora representa un “esfuerzo financiero significativo” para las arcas comunales, en un escenario de recursos ajustados y con múltiples demandas en áreas sensibles como salud, servicios públicos y asistencia social.
El Gobierno local sostuvo que la propuesta busca acompañar la evolución del costo de vida y preservar el poder adquisitivo de los trabajadores, aunque reconoció que la situación económica obliga a avanzar de manera gradual en la recomposición salarial.
Malestar y reclamos por mayor participación sindical
A pesar de la firma del acuerdo por parte de los gremios, algunos trabajadores expresaron su malestar por la falta de instancias de debate previas a la aceptación de la propuesta.
En distintos sectores se cuestionó la ausencia de asambleas participativas antes de la rúbrica del acta, lo que —según señalaron— habría impedido discutir en profundidad los términos del incremento y su alcance real frente a la inflación.
Este punto abre un nuevo desafío en el plano sindical: fortalecer los mecanismos de consulta y participación interna para dotar de mayor legitimidad a los acuerdos paritarios. Si bien desde el Municipio remarcaron que se mantendrán abiertos los canales de diálogo, las críticas dejan planteada la necesidad de mejorar la comunicación y el consenso en futuras negociaciones.
De cara a los próximos meses, la evolución de los precios y la situación fiscal del distrito serán variables clave para evaluar si el acuerdo firmado logra sostener el poder adquisitivo o si será necesaria una nueva instancia de revisión salarial.