Desde hace meses, los vecinos de la localidad de Urquiza aguardan definiciones concretas sobre la finalización del distribuidor de acceso en la zona de la Autopista Nº 8, una obra clave para la conectividad regional que permanece inconclusa. La falta de avances mantiene en vilo a la comunidad, que reclama por una infraestructura prometida y largamente postergada.
En 2022, el bloque “Juntos” había presentado un proyecto de resolución dirigido a Vialidad Nacional, solicitando la reanudación de los trabajos. La iniciativa obtuvo la aprobación unánime en el Concejo Deliberante, reflejando el consenso político en torno a la importancia de esta obra para los habitantes de Urquiza y la región. Sin embargo, pese a los compromisos asumidos, las máquinas nunca volvieron al lugar.
Urquiza: Una obra con historia de promesas y suspensiones
El proyecto original, denominado “Distribuidor para acceso a Juan Anchorena en la ruta nacional Nº 8”, formaba parte de la planificación inicial de la autopista Pilar–Pergamino. No obstante, en 2020, durante la gestión de Alberto Fernández, la ejecución fue suspendida por cuestiones presupuestarias.
Esa decisión desató fuertes reclamos de vecinos y productores rurales, quienes advirtieron que la paralización dejaba aisladas más de 5.800 hectáreas ubicadas entre la autopista, el arroyo Pergamino y los caminos rurales hacia Villa Da Fonte, Arroyo Dulce, Fontezuela y Rancagua. En una carta enviada a Vialidad Nacional, el entonces delegado municipal, Rubén Welsch, alertó sobre el impacto negativo en la economía local, en la Cooperativa Eléctrica y en la vida cotidiana de unas 1.500 personas que dependen de esa vía de acceso.
La presión vecinal derivó en una reunión realizada el 14 de junio de 2021 en el obrador de Urquiza, donde se firmó un acta compromiso con Vialidad Nacional. Allí, el organismo se obligó a retomar la construcción del distribuidor en paralelo a la obra principal de la autopista.
El compromiso incumplido en la Autopista Pilar Pergamino
Un año más tarde, en octubre de 2022, la obra fue adjudicada a la empresa Vialmani S.A. por un monto de 712 millones de pesos, con fecha de inicio el 23 de enero de 2023 y un plazo de ejecución de ocho meses. Sin embargo, las promesas volvieron a chocar con la realidad: en septiembre de 2023, el presidente Alberto Fernández y el entonces ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, inauguraron el tramo entre Maguirre y Fontezuela, completando la Autopista Pilar Pergamino, pero dejando fuera el distribuidor de Urquiza.
Esa exclusión marcó un nuevo desencanto para la comunidad, que sintió que su reclamo había sido ignorado pese a los acuerdos firmados.
En la actualidad, la situación no muestra señales de avance. Los vecinos denuncian que la falta de un distribuidor seguro obliga a realizar desvíos peligrosos y extensos para ingresar o salir de la localidad, generando riesgos viales y dificultades logísticas para productores y transportistas.
“Lo que pedimos es simple: que se cumpla con lo prometido y se ejecute la obra que ya estaba proyectada e incluida en los compromisos de Vialidad”, expresaron recientemente desde la comunidad, que evalúa retomar medidas de visibilización.
Mientras tanto, Urquiza continúa esperando una obra estratégica que ya acumula algunos años de demoras, promesas incumplidas y frustraciones.