El paro general convocado a nivel nacional para este jueves, en rechazo al tratamiento de la reforma laboral que se debatía en la Cámara de Diputados de la Nación, presenta en Pergamino un escenario heterogéneo, con distintos niveles de adhesión según el sector. Mientras algunos servicios están prácticamente paralizados, otros funcionan con normalidad, configurando una jornada marcada por contrastes.
La medida de fuerza es impulsada por centrales sindicales y organizaciones gremiales que expresan su rechazo a distintos puntos del proyecto de reforma laboral actualmente en discusión parlamentaria. Entre los principales planteos sindicales se encuentran cuestionamientos vinculados a cambios en los regímenes de contratación, modalidades de indemnización, flexibilización de condiciones laborales y modificaciones en convenios colectivos. Desde el oficialismo, en tanto, se sostiene que la iniciativa apunta a modernizar la legislación vigente, reducir la informalidad laboral y favorecer la generación de empleo. El debate se desarrollaba ayer en el Congreso nacional, en un clima político y social de fuerte atención.
Paro general desigual
En Pergamino, el impacto del paro se manifiesta de manera desigual. En el ámbito educativo, la mayoría de los establecimientos escolares permanecen abiertos, aunque con funcionamiento parcial. Las instituciones cuentan con presencia docente, pero sin actividad normal debido a la adhesión casi total del personal auxiliar, lo que condiciona el desarrollo habitual de las actividades de recuperación escolar y exámenes previstas para estas semanas previas al inicio del ciclo lectivo.
Uno de los sectores donde la medida se siente con mayor claridad es el transporte público. Durante toda la jornada no circularon los micros urbanos, lo que obligó a los usuarios a buscar alternativas para trasladarse dentro de la ciudad. En ese contexto, el servicio de remises registra una alta demanda y trabaja con plena actividad, absorbiendo gran parte de los viajes habituales.
Banco y comercios
El sistema financiero también se encontró alcanzado por la medida de fuerza: las entidades bancarias permanecieron cerradas y sin atención al público. A su vez, en los organismos públicos la adhesión fue total, por lo que no se realizaron trámites administrativos ni atención presencial durante la jornada.
Distinta fue la realidad del sector comercial. Los negocios de distintos rubros abrieron sus puertas con normalidad y mantienen su actividad habitual, evidenciando una baja adhesión a la convocatoria sindical. Esta situación contribuye a que en varias zonas céntricas el movimiento urbano sea similar al de un día común, más allá de las dificultades generadas por la falta de transporte público y bancos.
En el ámbito industrial, el panorama también resulta dispar. El nivel de acatamiento varía según la actividad y las decisiones adoptadas por cada empresa y sus trabajadores, sin un comportamiento uniforme en todo el sector productivo.
En salud
En materia sanitaria, el sistema funciona con esquemas diferenciados. Mientras el sector privado mantiene la atención normal, en el Hospital San José se garantizan únicamente las guardias y la atención de emergencias, en línea con el esquema habitual aplicado durante jornadas de paro.
La medida en Pergamino
De este modo, Pergamino atraviesa una jornada marcada por la coexistencia de servicios paralizados y actividades que continuaron en funcionamiento. El desarrollo del paro local refleja, en definitiva, la diversidad de posiciones frente a un debate nacional que tiene como eje la actualización del régimen laboral argentino y cuyo tratamiento legislativo concentra la atención política y sindical del país.