En una jornada cargada de tensión y dolor, la sala de audiencias del Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 recibió el testimonio clave de una joven que, durante horas, relató frente a los jueces el infierno que vivió en su propio hogar. En el banquillo de los acusados se encuentran su padrastro y su madre.
El tribunal, integrado por los magistrados Marcela Santoro, Ignacio Uthurry y Guillermo Burrone, escuchó la cronología de una década de sometimiento. Según la acusación, los abusos comenzaron en 2012, cuando la víctima era una niña de 9 años, y se extendieron de forma sistemática hasta septiembre de 2022, momento en que la joven cumplió los 18 años y logró romper el silencio.
Un patrón de violencia y silencio
La fiscalía de Nelson Mastorchio sostiene que el padrastro se valió de su posición de autoridad en la casa para perpetrar actos de abuso sexual simple que, con el tiempo, escalaron a situaciones de acceso carnal mediante el uso de fuerza física y amenazas de muerte. La denuncia también incluye la filmación y fotografía de la víctima sin su consentimiento, prácticas utilizadas para profundizar el sometimiento psicológico.
Sin embargo, uno de los puntos más crudos del debate es la responsabilidad de la madre. Para la justicia, existen elementos suficientes para considerar que la mujer estaba al tanto de los ataques y, pese a ello, mantuvo la convivencia con el agresor. La acusación del fiscal Nelson Mastorchio la señala como una "garante silenciosa", cuya omisión deliberada permitió que los ataques más feroces se repitieran durante años.
El impacto en la víctima
Durante la audiencia, se hizo hincapié en las secuelas devastadoras que el trauma dejó en la joven. Los peritajes psicológicos y el propio testimonio de la víctima dieron cuenta de ataques de pánico, cuadros de angustia permanente y conductas de autolesión ("cutting"), que la joven utilizaba como un mecanismo desesperado para lidiar con el dolor emocional.
Calificación legal
Los imputados enfrentan cargos sumamente graves bajo el Código Penal Argentino:
El padrastro: acusado de abuso sexual agravado con acceso carnal (Art. 119) y corrupción de menores doblemente agravada por la convivencia (Art. 125).
La madre para la Fiscalía es partícipe necesaria y le cuestionan su presunta complicidad primaria en relación a las agresiones sexuales denunciadas por la adolescente.
El juicio continuará en las próximas jornadas con la declaración de peritos, psicólogos y testigos del entorno familiar, quienes buscarán arrojar luz sobre cómo este ciclo de violencia pudo sostenerse de manera ininterrumpida durante una década.
Si sos víctima o conocés a alguien que sufra violencia sexual, comunicate de manera gratuita las 24 horas a la Línea 137 o a la Línea 144 para violencia de género.
Acusación
El fiscal Nelson Mastorchio y la instructora judicial María José Suárez encabezan la acusación de la Fiscalía durante las audiencias de juicio oral previstas en, al menos tres jornadas.
Defensa
El defensor oficial Lisandro Gargulinski está a cargo de la defensa de los integrantes del matrimonio que llegaron a juicio por la denuncia de la joven.
Cuarto intermedio
Los jueces del Tribunal oral en lo Criminal 1 ordenaron un cuarto intermedio al quedar muy conmovida la víctima al momento de declarar en la sala de audiencias.