Un nuevo y grave episodio de violencia de género se registró en Pergamino, donde un sujeto de 36 años fue aprehendido tras reincidir en el hostigamiento hacia su expareja, violar una medida perimetral vigente, ingresar sin autorización a su vivienda y enfrentar de manera violenta a efectivos policiales que acudieron al lugar.
El hecho ocurrió en horas de la tarde del día de ayer y se enmarca en una causa de violencia de género que ya contaba con antecedentes recientes. El imputado, un sujeto de 36 años, tenía vigente una prohibición de acercamiento con exclusión del hogar respecto de su expareja, una mujer de 33 años, con quien tiene tres hijos en común y que actualmente cursa un embarazo.
Violación de la medida perimetral
Según la información judicial, la medida había sido dispuesta semanas atrás y el sujeto había sido notificado formalmente apenas cuatro días antes del nuevo episodio, incluso con un llamado de atención por parte del Juzgado de Garantías, que le recordó la obligación estricta de cumplir con la restricción impuesta.
Pese a ello, el sujeto volvió a presentarse en el domicilio de la mujer, ingresó sin autorización y sin el consentimiento de ninguna de las personas que se encontraban en la vivienda, y sorprendió a la víctima mientras se estaba bañando. La situación generó un alto nivel de temor y angustia, en un contexto ya marcado por reiterados episodios de hostigamiento.
La mujer llamó al 911
La mujer logró salir de la casa para pedir ayuda, consiguió un teléfono y se comunicó de inmediato con el servicio de emergencias 911 para alertar sobre lo que estaba ocurriendo. Minutos después, personal policial se hizo presente en el lugar.
Al advertir la llegada de los efectivos, el agresor salió del domicilio, pero lejos de calmarse, adoptó una actitud abiertamente hostil. En un intento por eludir el accionar policial, comenzó a arrojar piedras contra los uniformados, provocando lesiones leves a dos efectivos y daños en al menos dos móviles oficiales.
Tras un forcejeo, el sujeto fue finalmente reducido y aprehendido. Quedó imputado por los delitos de violación de domicilio, desobediencia judicial, resistencia a la autoridad, lesiones leves y daño agravado, este último por haber sido cometido con el fin de impedir el ejercicio de la autoridad.
La causa quedó a disposición de la Fiscalía N° 8, a cargo del fiscal Francisco Furnari, que durante la actual feria judicial es subrogado por el fiscal Germán Guidi. En las próximas horas, el acusado será indagado y se resolverá su situación procesal.
Desde el ámbito judicial se subrayó la gravedad del caso, no sólo por la reiteración del incumplimiento de una orden judicial, sino también por el contexto de vulnerabilidad de la víctima, quien se encuentra embarazada y es madre de tres hijos en común con el agresor.
El episodio vuelve a poner en evidencia la persistencia de conductas de hostigamiento en casos de violencia de género y la importancia de la intervención rápida ante la violación de medidas de protección, que buscan prevenir situaciones de mayor riesgo para las víctimas.