A 43 años del hundimiento del Crucero ARA General Belgrano, la ciudad de Pergamino volvió a reunir memoria, respeto y emoción en un acto homenaje que cada año convoca a familiares, veteranos y vecinos. En el Monumento a los Caídos en la Guerra de Malvinas, ubicado en avenida Alsina y el Viaducto, ayer se llevó a cabo un sentido encuentro organizado por el Centro de exCombatientes de Malvinas de Pergamino.
Allí se recordó, como en cada 2 de mayo, a Eduardo Tomás Silva, uno de los cuatro pergaminenses que integraban la tripulación del crucero argentino. Silva fue una de las 323 víctimas fatales del ataque perpetrado por el submarino nuclear británico HMS Conqueror, en el Atlántico Sur, en pleno conflicto bélico con el Reino Unido.
Carlos Miguelena, presidente del Centro de exCombatientes, expresó su agradecimiento a los presentes por acompañar “un momento muy importante para nuestra comunidad y para la familia de Eduardo, caído aquel 2 de mayo de 1982 en cumplimiento del deber”.
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Familiares de Eduardo Tomás Silva ubicaron una ofrenda floral.
LA OPINION
El recuerdo de Eduardo Tomás Silva
La voz más conmovedora del acto fue la de Luis Parra, también pergaminense y sobreviviente del Belgrano. A corazón abierto, compartió recuerdos imborrables: “Zarpamos un 16 de abril con 1.093 tripulantes rumbo al sur. El 22 llegamos a Ushuaia. Nunca más volvimos. Ese 2 de mayo, desde las profundidades, el Conqueror lanzó tres torpedos. Dos impactaron de lleno. Murieron más de 300 compañeros. Silva fue uno de ellos”.
Parra relató que, pese al esfuerzo de la tripulación por salvar la nave, no hubo forma de evitar la tragedia. “Yo estaba en el grupo que intentaba controlar la avería. No pudimos, pero ayudamos a nuestros compañeros heridos, los llevamos a las balsas…”, recordó, con la emoción a flor de piel.
“Cada 2 de mayo duele. La mente vuelve sola a ese día. Pero acá estamos, por ellos. Porque ese es el legado que nos dejaron los que no tuvieron la suerte de volver: honrar su memoria, cada año, hasta que nos toque partir”, continuó diciendo Parra.
Ofrenda floral
Antes de la finalización del acto, se vivió uno de los momentos más emotivos: el hermano de Eduardo Tomás Silva se acercó al monumento y colocó una ofrenda floral a los pies de la placa que lo recuerda, en un gesto de profundo respeto y amor que conmovió a todos los presentes.
El silencio del homenaje solo fue quebrado por los nombres que siguen vivos en cada acto, en cada historia, en cada abrazo entre excombatientes. Pergamino no olvida.