Como cada año, cientos de fieles se congregarán para celebrar a San Cayetano, patrono del pan, el trabajo y la paz. La Parroquia homónima ubicada en Falucho 864, barrio 12 de Octubre, será el epicentro de las actividades religiosas y comunitarias, organizadas con un fuerte sentido de solidaridad y acompañamiento fraterno.
Jornada de encuentro
La propuesta comenzará este miércoles a las 18:30, con una misa presidida por el padre Aníbal Tabares junto al obispo de la Diócesis de San Nicolás, monseñor Hugo Santiago. En esta ceremonia se elevarán oraciones por los difuntos, la salud, la paz y las condiciones dignas de trabajo.
Al finalizar la celebración litúrgica, los asistentes participarán de la Marcha de la Fe, una procesión simbólica con antorchas por las calles cercanas al templo. La noche cerrará con una cena y un baile comunitario, reforzando los lazos de fraternidad.
Este jueves, la gran jornada
El jueves 7 de agosto, la parroquia abrirá sus puertas desde las 8:30 para quienes deseen acercarse al santo, agradecer o dejar sus intenciones personales.
La actividad central comenzará a las 14:30 con una multitudinaria procesión, seguida de una misa en el Salón de Usos Múltiples del Jardín San Cayetano. Luego se compartirá el tradicional mate cocido con tortas fritas, mientras músicos locales brindarán su arte para animar la tarde.
La última misa del día se celebrará a las 20:00, cerrando una jornada atravesada por la devoción y el espíritu comunitario.
¿Quién fue San Cayetano?
San Cayetano de Thiene fue un sacerdote italiano del siglo XVI, fundador de la Orden de Clérigos Regulares Teatinos. Es conocido por su profunda fe, su dedicación a los más pobres y por haber impulsado una economía solidaria en tiempos de crisis social. Con el tiempo, su figura se convirtió en símbolo de esperanza para quienes buscan trabajo, alimento y dignidad. En Argentina, su devoción creció especialmente entre las clases trabajadoras y más humildes, al punto de que cada 7 de agosto miles de fieles se acercan a agradecer o pedir por pan, trabajo y paz, convirtiéndolo en uno de los santos populares más venerados del país.