El asesor letrado del Municipio de Ramallo, Ignacio Zubiette, detalló la estrategia judicial que enfrenta el distrito frente a Ternium y otros grandes contribuyentes, así como el mecanismo que impulsa el Ejecutivo para acelerar el ingreso de fondos ante deudas millonarias que hoy avanzan en distintas instancias judiciales.
Juicios millonarios y fallos favorables en primera instancia
Zubiette recordó que existen dos causas activas contra Ternium. La primera, por $604 millones, ya cuenta con sentencia favorable en primera instancia y fue confirmada por la Cámara de Apelaciones de San Nicolás. Esta semana, la empresa presentó un recurso extraordinario ante el Acuerdo Supremo de la Provincia, lo que prolonga aún más los tiempos procesales.
La segunda demanda, por $1.945 millones, también tiene fallo favorable en el Juzgado de Ramallo y actualmente se tramita su apelación en la Cámara nicoleña. Para el funcionario, la estrategia de la empresa es “estirar los plazos utilizando todas las herramientas judiciales disponibles, incluso llegando a la Corte provincial y eventualmente a la Corte nacional”.
El proyecto de cesión de créditos municipales
Frente a ese escenario, el Ejecutivo enviará al Concejo Deliberante una ordenanza de emergencia que habilitará la cesión de deudas de cualquier contribuyente, no sólo las vinculadas a Ternium. Zubiette explicó que se trata de una figura legal prevista en el Código Civil que permite transferir acreencias municipales a personas físicas, empresas, bancos u organismos estatales.
El mecanismo implica únicamente notificar al deudor, quien deberá cancelar su obligación ante el nuevo titular del crédito. Para el Municipio, esto permitiría acelerar ingresos ante juicios que podrían extenderse por largos períodos.
Oportunidad para inversores y tiempos inciertos
Zubiette remarcó que los plazos judiciales son imprevisibles: “La justicia a veces decide en un día y otras en tres años”. No obstante, destacó que la cesión de créditos ofrece una alternativa concreta para reducir la espera.
Según el asesor, cualquier inversor puede adquirir parte de la deuda, que en el caso de Ternium supera los $5.000 millones, abonando un monto menor y recuperándolo íntegramente cuando los juicios concluyan. “No es una inversión de alto riesgo, porque ya existen fallos favorables en primera y segunda instancia”, sostuvo.