El dato clave es que tres de cada cuatro países del mundo consumen productos vinculados al agro argentino.
FADA
Un reciente informe sobre exportaciones agroindustriales volvió a poner en dimensión global el alcance productivo de la Argentina: el 75% de los países del mundo consume productos originados en el campo argentino, una cifra que refleja la magnitud del aporte del sector a la economía nacional y su posicionamiento dentro del comercio internacional de alimentos.
El dato surge del Monitor de Exportaciones Agroindustriales elaborado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), que analiza el desempeño de las principales cadenas productivas del país. Según el relevamiento, la Argentina exporta productos agroindustriales a más de 143 países, consolidando una presencia global que atraviesa prácticamente todos los continentes.
El informe confirma además que la agroindustria continúa siendo el principal generador de divisas del país. Durante 2025, las cadenas vinculadas al campo explicaron el 61% de las exportaciones totales, con ingresos cercanos a los 52.900 millones de dólares, lo que equivale a seis de cada diez dólares que ingresan a la economía argentina.
Liderazgo en mercados clave
La inserción internacional del agro argentino se apoya en una fuerte especialización productiva. El país ocupa posiciones de liderazgo mundial en distintos complejos agroindustriales: es el principal exportador global de maní, aceite de soja y derivados del limón —como aceite y jugo—, mientras que se ubica en el segundo lugar en harina de soja y yerba mate, y completa el podio internacional en maíz.
Estos resultados responden no solo al volumen productivo sino también al desarrollo industrial asociado al procesamiento de materias primas, especialmente en la cadena sojera, donde gran parte de la cosecha se transforma en subproductos con alto valor agregado destinados al comercio exterior.
El peso del agro dentro de la economía argentina tiene además una dimensión estructural. Históricamente, la producción agrícola y ganadera ha sido uno de los pilares exportadores del país, posicionándolo entre los principales proveedores globales de alimentos, aceites vegetales y granos.
Más que granos: una red productiva federal
El informe destaca que el impacto del sector excede ampliamente a los cultivos extensivos tradicionales. Las exportaciones incluyen economías regionales, carnes, frutas, bebidas y productos industrializados que generan empleo y actividad económica en distintas provincias.
En el caso de la carne vacuna, por ejemplo, el mercado externo convive con un fuerte consumo interno, mientras que otras producciones —como el maní cordobés, los limones del NOA o la yerba mate del NEA— consolidaron nichos internacionales altamente competitivos.
Mundo Fada 2
Esta diversidad productiva explica por qué el agro mantiene un rol central en la balanza comercial argentina. En un escenario económico donde la generación de divisas resulta determinante, el desempeño exportador del campo aparece como uno de los principales sostenes del superávit comercial.
Un protagonismo que reabre debates
El alcance global de los productos argentinos vuelve a colocar al sector agroindustrial en el centro de la discusión económica. Mientras el campo exhibe su capacidad para abastecer mercados internacionales y generar ingresos externos, persisten debates vinculados a competitividad, carga impositiva, infraestructura y previsibilidad de largo plazo.
Analistas del sector señalan que la inserción internacional lograda demuestra el potencial productivo del país, aunque advierten que sostener y ampliar esa presencia dependerá de políticas que favorezcan la inversión, la innovación tecnológica y la estabilidad de reglas económicas.
En ese sentido, el dato de que tres de cada cuatro países del mundo consuman productos vinculados al agro argentino funciona como un indicador del lugar estratégico que ocupa la producción nacional dentro del sistema alimentario global.
Más allá de coyunturas económicas o políticas, el informe reafirma una tendencia histórica: la Argentina continúa siendo un actor relevante en la provisión mundial de alimentos y materias primas agroindustriales, con un campo que, aún atravesando ciclos complejos, mantiene una proyección internacional que trasciende fronteras.