El próximo 8 de marzo se cumplirán 50 años del atentado ocurrido en la ciudad de Ramallo en la fábrica Fiplasto, un episodio que marcó profundamente a la comunidad local. Cuatro efectivos de la Policía bonaerense fueron asesinados mientras cumplían funciones de custodia y otro agente resultó gravemente herido.
Un hecho que quedó marcado en la memoria de Ramallo
El ataque ocurrió el 8 de marzo de 1976, en una jornada lluviosa que aún permanece viva en el recuerdo colectivo. Los cabos Juan Manuel Manteiga, Enrique del Moro, Ernesto Marchio y el agente Juan Carlos Montivero se encontraban custodiando una suma de dinero destinada al pago de salarios del personal de la planta industrial.
También estaba presente el cabo David Oscar Mamberto, quien logró sobrevivir gracias a la intervención de trabajadores de la fábrica que lo ocultaron en un baño para evitar que fuera alcanzado por los atacantes.
Según reconstrucciones posteriores, los agresores se hicieron pasar por empleados que aguardaban cobrar sus haberes y, sin mediar palabra, abrieron fuego contra los policías. Tras el ataque, huyeron del lugar llevándose dinero y armas reglamentarias.
Acto homenaje a 50 años del atentado en Fiplasto
En el marco del aniversario, el Centro de Oficiales Retirados de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, Delegación San Nicolás, organizará un acto conmemorativo que se desarrollará el 8 de marzo a las 10 de la mañana frente a la Comisaría Primera de Ramallo.
La ceremonia contará con la participación de autoridades municipales, concejales, representantes del ámbito educativo y cultural, fuerzas de seguridad, instituciones intermedias, familiares de las víctimas y vecinos de la comunidad.
El objetivo del encuentro será rendir homenaje a los efectivos caídos y mantener viva la memoria de uno de los episodios más dolorosos de la historia local.
El reclamo de verdad y justicia que sigue vigente
Tras el atentado, los cuerpos de los cuatro policías fueron velados en el edificio municipal, donde miles de vecinos de Ramallo y San Nicolás de los Arroyos se acercaron para despedirlos en una jornada atravesada por la conmoción y el dolor colectivo.
A lo largo de los años surgieron versiones sobre una posible participación local en la logística del ataque, aunque la investigación judicial nunca avanzó de manera concluyente. A cinco décadas del hecho, familiares y allegados continúan reclamando verdad y justicia, mientras la comunidad renueva cada año el compromiso de recordar a las víctimas.