El seguimiento de un prófugo de 45 años, por una investigación de narco menudeo, logró desbaratar una red criminal que traficaban drogas desde el Gran Buenos Aires y se dedicarían a finanzas.
En la noche del viernes dieron con el escondite de este hampón y lo detuvieron en la vía pública, cerca del hipódromo de San Isidro.
Al caer capturado el fiscal Francisco Furnari hizo desplegar los uniformados de la brigada de Drogas Ilícitas en el domicilio de un socio; en un edificio de calle Larrea y en una casa de un encubridor en la localidad de Urquiza.
Los operativos que coordinó el ayudante fiscal Juan Tomás Godoy y todo el equipo de la Unidad de Coordinación de Estupefacientes de la Fiscalía terminó durante la madrugada del sábado.
Los dos principales detenidos tienen 45 y 32 años de edad y tras largos meses de escuchas telefónicas los encargados de investigarlos acreditaron la sociedad criminal que venían desarrollando para traer droga desde el Gran Buenos Aires y posiblemente la actividad financiera en negro.
Todo empezó por un operativo policial a partir de la denuncia de vecinos a fines de octubre del año pasado. El 27 de octubre pasa algo bastante inusual. El hampón de 45 años, que era bastante cuidadoso con su actividad criminal, cometió un error. Al salir de la casa colocó una caja, cuyo contenido era cocaína, en el techo de su vehículo Peugeot 206. Al poner el vehículo en marcha se cayó en el piso. La caja tenía escrito su nombre y su domicilio. La persona que encontró el envoltorio llamó a la policía. Los uniformados acudieron rápidamente e iniciaron averiguaciones. El sospechoso advirtió el olvido instantes después y regresó al lugar a recuperar la caja. Los vecinos le contaron a los agentes policiales sobre el regreso del dueño de la caja e iniciaron un seguimiento encubierto del automovilista. Así fue como en ruta 8 y Carpani Costa se detuvo a la vera de la cinta asfáltica y se encontró con el conductor de un automóvil Chevrolet Cruze. El del Peugeot 206 le entregó una caja. Al advertir la maniobra ilegal es que intervinieron los móviles policiales y sólo lograron interceptar al automovilista del Chevrolet.
El sujeto logró escapar al mando del Peugeot 206 y como quedaron sus datos en la caja lo identificaron y el fiscal Furnari y el ayudante fiscal Godoy pidieron su detención.
Al convicto del Chevrolet le incautaron dos cajas con más de medio kilo de cocaína de máxima pureza.
Simultáneamente hicieron allanamientos en varios domicilios de los involucrados y desbarataron una vivienda donde reducían estupefacientes para convertirlos en dosis para el narco menudeo.
La investigación siguió en varios frentes porque meses después interceptaron un cargamento de cocaína que mandó un preso de la cárcel santafesina de Piñero a su hermana en una casa de 9 de Julio al 2.000.
En ese operativo surgieron datos que lo vinculaban con el prófugo que se mantenía oculto y difícil de detectar en un escondite del norte del GBA.
Para poder sostenerse oculto de los radares judiciales y policiales fue muy cuidadoso de usar determinados dispositivos de comunicación móvil y como manejarse en la clandestinidad sin dar su domicilio ni a los repartidores de comida a los que llamaba con frecuencia.
También contó con la colaboración de un tercer sujeto, quien cayó detenido en los procedimientos de este fin de semana en Urquiza. A este cómplice le imputan el delito de encubrimiento.
Para la Fiscalía fueron meses de intervenciones de llamadas, de seguimientos y requerimientos de informes a empresas de pedidos de comida, billeteras virtuales y de compra de productos por Internet lograron triangular el sector donde estaba refugiado.
Las oficinas de inteligencias nacionales colaboraron en la pesquisa del fiscal Furnari para que la Policía realizara un seguimiento encubierto en la cuadra donde ubicaron su escondite. Cerca del hipódromo de San Isidro salió el viernes caminando con su fisonomía totalmente cambiada, al punto que costaba reconocerlo. Lo arrestaron y le secuestraron la camioneta Toyota Hilux doble cabina 4x4 con caja automática modelo 2019 en la que se movilizaba. Allanaron el domicilio y le incautaron dólares, una máquina de contar billetas, teléfonos celulares y una computadora.
De inmediato a la detención alertaron a la Fiscalía de Pergamino y pusieron en marcha un amplio despliegue policial en un edificio de Larrea y San Nicolás y en una casa de Urquiza para dar con los dos cómplices directos de la organización criminal.
El fiscal Francisco Furnari y el ayudante fiscal Juan Tomás Godoy van a indagar a los tres sospechosos en la mañana del domingo.
La brigada de Drogas Ilícitas y los funcionarios de la Unidad de Coordinación de Estupefacientes de la Fiscalía están incorporando las evidencias incautadas en los procedimientos.
Si bien, las cantidades de dosis de estupefacientes incautadas no son significativas para la instrucción por el delito de tenencia de estupefacientes, los integrantes de la oficina fiscal sospechan que están ante los líderes de una organización criminal que estaba manejando la distribución de drogas desde el Gran Buenos Aires a nuestra ciudad.
Hasta este momento la principal vía de llegada de los narcóticos a Pergamino era por la conexión rosarina.