En la tarde del jueves se registró un hecho totalmente repudiable en una vivienda ubicada en calle Richieri al 300. Un vecino que estaba descansando se encontró en el patio de su casa con un menor de 17 años que saltó un tapial perimetral, robó un par de objetos que estaban en el lugar y se dio a la fuga. Rápidamente el dueño de casa comenzó a perseguirlo, hasta que logró reducirlo; sin embargo familiares del precoz ladrón, aunque con al menos entre cinco y seis delitos comprobados por la Justicia, golpearon salvajemente a la víctima y liberaron al delincuente.
Entre las heridas, el hombre de mediana edad recibió un golpe en su cabeza que le produjo un politraumatismo importante, además de un corte profundo en su cuero cabelludo. Fue asistido por profesionales del Same y luego de unas horas fue dado de alta, aunque seguirá con las curaciones y controles lógicos en este tipo de lesiones.
Luego de tareas investigativas entre diferentes fuerzas de seguridad y la Unidad del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2 a cargo de Pablo Daniel Aguilar, se pudo obtener la identidad del atacante que horas más tarde fue aprehendido y alojado en el Centro de Contención de Menores.
Lo llamativo del caso -o no tanto-, además de la impunidad del malviviente y parte de su entorno para robar y atacar a un vecino trabajador, fue la decisión del Juzgado de Garantías de no acceder al pedido del fiscal de detención (caratulado como robo agravado), por tal motivo el jovencito quedó en libertad, lo que generó gran enojo en el resto de los vecinos del lugar.