El encuentro fue el viernes en el Salón Blanco del Club Argentino. Asistieron alrededor de 400 comensales. Se exhibieron las realizaciones de la entidad que trabaja con la comunidad del barrio José Hernández. Estuvo el futbolista Fernando Cáceres.
DE LA REDACCION. La foto de Santiago Laguía, el joven fallecido en la trágica explosión del edificio de Rosario, estuvo presente en las pantallas a través de las cuales se proyectó un video en el que se mostraron todos los pasos dados por la Fundación que lleva su nombre. Fue en la cena a beneficio realizada el viernes en el Salón Blanco del Club Argentino y organizada para recaudar fondos destinados a seguir adelante con proyectos que se desarrollan con la comunidad del barrio José Hernández. Asistieron alrededor de 400 comensales, hubo números artísticos, sorteos y el denominador común de la solidaridad, puesta al servicio de una causa nacida del dolor y sostenida en el trabajo con instituciones de la ciudad.
En diálogo con LA OPINION el doctor Carlos Laguía, titular de la Fundación que lleva el nombre de su hijo, manifestó su agradecimiento por el acompañamiento de la comunidad de Pergamino y reconoció que no seríamos los mismos si después de la muerte de Santiago no nos hubiéramos encolumnado a trabajar en este proyecto que nos permite estar unidos a él, no ya física sino espiritualmente. El dolor es irreparable pero sería devastador sin esta tarea solidaria que habíamos soñado emprender juntos.
Lo que la vida no nos dejó compartir desde lo físico es posible hacerlo desde la ilusión, poniendo todo el corazón en esta tarea, señaló Laguía y reconoció que el apoyo de la gente, el poder poner la cabeza y el esfuerzo en una tarea con sentido social nos da una enorme paz interior. Roberto Barros me lo dijo cuando comenzamos, que iba a sentir eso cuando transcurriera el tiempo, y es muy cierto, a pesar de que la tristeza sigue siendo profunda.
Un ídolo
Uno de los momentos más emotivos de la noche se vivió cuando Fernando Cáceres, futbolista que tras ser víctima de un hecho de inseguridad que le provocó una lesión física que lo dejó con importantes secuelas, puso en marcha la tarea de crear la Fundación. Carlos y yo estamos unidos por la misma cuerda, en un minuto la vida se nos presentó en desgracia y nos partió el corazón para siempre, señaló con la voz entrecortada ante los presentes y de inmediato resaltó el valor que tuvo para él, sobreponerse a la adversidad y encontrar, en la solidaridad, un modo de remediar el dolor y seguir adelante con dignidad.
Minutos antes de sus palabras en la cena, en diálogo con LA OPINION el deportista había comentado sobre la creación de una fundación en Ciudad Evita, que a partir del fútbol trabaja en la integración de niños y jóvenes para ayudarlos a construir un proyecto de vida. Este proyecto se despertó después de lo que me sucedió, como una manera de pensar más en los demás, sostuvo y agradeció la posibilidad de estar en Pergamino compartiendo con mucha emoción esta experiencia.