La campaña electoral se viene con todo, cualquier recurso es bueno para promover candidatos: globos, combis pintadas o ploteadas, cartillas y promociones publicitarias, paradores en balnearios todo el verano, recitales gratuitos en los que al final saluda, como quien no quiere la cosa, el candidato.
Acá le mostramos un caso de los que hablamos: una cupecita de esas que corren las carreras del recuerdo, toda ploteada color naranja con Scioli Presidente, Laporta Conducción, en Arroyo Dulce. La cupecita correrá en mayo en Carreras de Ayer, como las llaman. Eso si es que antes no la funden con tanto proselitismo sobre ruedas.
Y lo mejor de todo ¿quién la maneja? Si, doña, Marcela Manfredini con la remera naranja, un color que además le sienta a la morocha como a nadie, haciendo promoción de sus postulantes. Y bueno doña, perdieron al piloto Carlos Reutemann que se fue con Mauricio Macri, pero tienen a Manfredini para las carreras apoyado a Scioli como presidenciable.
Se escuchó cantar en Arroyo Dulce unas voces lejanas que entonaban la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.
SORPRESAS
Y ya que hablamos de sorpresas doña, porque ahora que se vienen las definiciones, le contamos que parece que el PRO está abandonando la posibilidad de ir con el radicalismo local y llevar a Omar Pacini, como se decía.
Parece que habemus candidatus y no sería otro que el presidente del Club Douglas Haig, Javier Martínez que, tras un exitoso paso por la titularidad de la entidad, ha sido tentado por la política.
Parece que Martínez se conoce bastante con el Tano Angelici de la AFA, donde habrían trabado buena amistad. Además, no olvidemos que es el titular de Bingo Pergamino por lo que el hombre es un virtual convecino y tiene su casita por estos lares (casita como una forma de decir doña, porque dicen que es una mansión). Y se sabe también que el presidente de Boca Juniors tiene una excelente llegada a Mauricio Macri.
Si esta candidatura al fin se concreta, los radicales seguirán los pasos que quiere Cachirulo que parece que son los que conducen a arreglar con Sergio Massa. En ese caso el problema es de Pacini que, por su cercanía con Ernesto Sanz, prefería al PRO seguramente.
Dicen que el Cachirulo sigue firme con Julio Cobos a nivel nacional, pero en el plano local acordaría con el massismo. Lo que no se puede dilucidar a estas horas es si las huestes de Cachirulo se enfrentarán a las del pacinismo o habrá unidad pero ¿en los términos de quién? ¿Del diputado o del actual intendente?
Un intríngulis que aún no tiene respuesta porque hay pelea tras pelea por el momento.
Y YA QUE HABLAMOS DE PELEA
Sigamos concatenando. Y ya que hablamos de peleas doña, en el Palacio Municipal siguen las intrigas, los chismorreos, las pistas falsas (llamada también carne podrida en el lenguaje periodístico), los datos reales y comprobables, todo en una suerte de humo que nos envuelve. Un rato parece que va a pasar una cosa y después pasa la otra. Es que entre verdades a medias y mentiras descaradas, análisis y elucubraciones de cada uno, esto es un aquelarre. Al fin, sólo nos consta lo que ya ha sucedido y no que va a pasar a futuro.
La semana que dejamos el intendente se la tomó con los empleados del área de Personal, a los que les dijo que los trasladaría a todos. Al día siguiente los dejó volver a todos, pero según circula, uno de los jefes pasaría a Contaduría el mes próximo. Fue una situación que enojó a muchos radicales, porque consideraron injusta la actitud de Pacini, habiendo allí ucerreístas que trabajan mucho y bien. El problema querían ventilarlo en el Comité, pero ahora que todos han vuelto a sus lugares es probable que la bomba no termine estallando en la sede de Italia y San Martín, donde Cachirulo es el presidente y está al tanto del lío.
En realidad, los problemas de personal los han generado algunos funcionarios, no los empleados, pero como el hilo se corta por lo más delgado
EL DIA D
¿Se acuerda doña del Día D cuando se ganó la Segunda Guerra Mundial a manos de los aliados? Bueno, en Pergamino y en la Municipalidad, mañana es el Día D local.
Es que Juanjo Marconato vuelve a la Municipalidad tras unas vacaciones y se encontrará, como él mismo ya sabe, con que el área de Personal la manejará de ahora en más el secretario de Hacienda. Nos referimos a Sergio Tressens. Fue una decisión del intendente, que además corrió de la jefatura de Gabinete (la órbita de Marconato) a algunos directores que no eran de su agrado. Hasta aquí, Pacini cumplió su visión de la administración y tiene toda la potestad de hacerlo.
El problema es que se comenta que Marconato no está de acuerdo con que le saquen funciones, aun cuando en el área de Personal ha tenido algunas complicaciones, y hablará seriamente con Pacini. No creemos que le vaya a torcer el brazo a esta altura, pero será un lunes tenso y cargado de presagios. Eso seguro.
Cachirulo, en tanto, coincide con Pacini en el corrimiento de las atribuciones amplias de Marconato, aunque en realidad preferiría que directamente el funcionario no estuviera más en el cargo. Y esa es una de las diferencias que tiene con el actual intendente, lo que genera algunas discrepancias entre ambos.
Mañana habrá definiciones al respecto, si Marconato y Pacini se ponen de acuerdo o se rompe la relación entre ambos. Ya se lo dijimos la semana pasada Tota: tienen estilos distintos y eso hace difícil la labor en común.