La accesibilidad comenzó a ocupar un lugar central en la agenda pública de Pergamino. Con el objetivo de construir una ciudad más inclusiva y amigable para todos los vecinos, el área de Discapacidad del Municipio y la organización Discapacidad Argentina pusieron en marcha un relevamiento participativo para detectar barreras urbanas y pensar soluciones concretas.
La iniciativa es encabezada por Belén Busalacchi, coordinadora del área de Discapacidad municipal de la Secretaría de Desarrollo Social, y por la arquitecta Cecilia Pérez Ruiz, especialista en accesibilidad e integrante de Discapacidad Argentina. Ambas explicaron que el proyecto no se limita únicamente a las personas con discapacidad, sino que busca beneficiar a toda la sociedad.
“Todo lo que tiene que ver con la accesibilidad es ventaja para las personas con discapacidad, pero es beneficio para todos”, resumió Pérez Ruiz durante la entrevista.
Un diagnóstico participativo
El trabajo comenzó a gestarse a fines del año pasado, cuando desde Discapacidad Argentina se acercaron al Municipio con distintas inquietudes vinculadas a la accesibilidad urbana.
“Empezamos a vincularnos a fin de año y, en función de eso, fuimos generando el proyecto que hoy estamos llevando adelante desde la Secretaría de Desarrollo Social, Familia y Discapacidad en conjunto con Discapacidad Argentina”, explicó Busalacchi.
La primera etapa del relevamiento se desarrolló sobre avenida de Mayo, entre Colón y Rocha, un sector elegido estratégicamente debido a la gran circulación peatonal y comercial.
“Ya existía una ordenanza sobre el uso del espacio público en esa zona, entonces dijimos: vamos a utilizar eso para ver cómo están actualmente las cosas”, detalló Pérez Ruiz.
Antes de salir al territorio, el equipo realizó reuniones con distintas áreas municipales, instituciones vinculadas a la discapacidad, profesionales y concejales. Además, se organizaron capacitaciones para quienes participaron del relevamiento.
Las barreras que aparecen en la vida cotidiana
Si bien el diagnóstico aún se encuentra en proceso, las referentes adelantaron que uno de los principales problemas detectados tiene que ver con las barreras actitudinales.
“La barrera más importante que tenemos que arreglar es la de la actitud”, afirmó Pérez Ruiz.
En ese sentido, puso como ejemplo la ocupación de veredas con mesas y sillas en sectores gastronómicos: “Muchas veces son cuestiones muy sencillas que no requieren grandes recursos económicos para permitir que una persona pueda transitar libremente”.
El relevamiento contó también con la participación de personas con discapacidad motriz, visual y auditiva, permitiendo observar en primera persona las dificultades que enfrentan diariamente.
“Lo que hacemos no hay que pensarlo solamente porque tenemos una persona con discapacidad. Hay que pensar también en adultos mayores, madres con cochecitos, personas con lesiones temporales o cualquier vecino que necesite desplazarse de manera segura”, agregó.
Mucho más que rampas en Pergamino
Uno de los conceptos que más remarcaron las entrevistadas es que la accesibilidad es mucho más amplia que la eliminación de barreras físicas.
“Hay distintos tipos de accesibilidad: física, cognitiva y comunicacional”, explicó la arquitecta.
En ese marco, destacaron que también resulta fundamental pensar en personas con discapacidad visual, auditiva o con condiciones del neurodesarrollo, como el autismo.
“Tenemos que preparar condiciones para que todas las personas puedan participar en la sociedad de la mejor manera”, sostuvo Pérez Ruiz.
Concientizar para transformar
Las referentes coincidieron en que gran parte del desafío pasa por generar conciencia social y modificar hábitos cotidianos.
“Las personas no hacen las cosas por mala intención, muchas veces es por desconocimiento”, explicó Pérez Ruiz. “Cuando uno les explica cómo una acción puede mejorar la movilidad de otra persona, lo entienden enseguida”.
Busalacchi, por su parte, señaló que el proyecto recién comienza y que el objetivo es ampliar gradualmente la participación de distintos sectores de la comunidad.
“La idea es que toda la población pueda participar, pero vamos por etapas”, indicó.
La necesidad de actualizar normas urbanas
Durante la entrevista también surgió otro tema clave: la necesidad de modernizar el código de edificación de Pergamino para incorporar criterios actualizados de accesibilidad.
“Pergamino necesita un código de edificación urgente”, afirmó Pérez Ruiz. “Lo que se haga de ahora en adelante debe contemplar estas cuestiones desde el diseño”.
La especialista remarcó que muchas veces las obras se realizan sin tener en cuenta parámetros técnicos básicos, como pendientes adecuadas en rampas o dimensiones mínimas para la circulación.
“Lo que ya está hecho se puede adaptar con ajustes razonables, pero lo nuevo debería construirse directamente pensando en la accesibilidad”, sostuvo.
Una ciudad pensada para todas las etapas de la vida
Más allá de las obras o las intervenciones puntuales, el proyecto busca instalar una mirada diferente sobre el espacio urbano y la convivencia.
“Todo ser humano, en algún momento de su vida, va a necesitar una ciudad accesible”, reflexionó Pérez Ruiz.
La frase resume el espíritu de una iniciativa que apunta a transformar no solo las calles y veredas de Pergamino, sino también la manera en que la comunidad piensa y habita la ciudad.