De acuerdo a datos aportados por el Observatorio de Estadísticas de Seguridad Vial, que depende de la Subsecretaría de Gestión provincial, nuestro distrito ocupa el sexto lugar por fallecimiento de personas en siniestros viales. Por lejos, es el Partido con más casos fatales de la región, gran parte de ellos con motos involucradas.
En la edición de LA OPINION del viernes se dieron a conocer dato de un relevamiento de la Agencia Nacional de Seguridad Vial sobre el incremento en la cantidad de muertes producto de accidentes donde participan motociclistas; pero el Observatorio de Estadísticas de Seguridad Vial, que depende de la Subsecretaría de Gestión de la Provincia de Buenos Aires, elaboró informe más en las últimas horas en el que revela que en 2017 fenecieron 1.302 personas en 1.161 accidentes, lo que equivale a 3,5 fallecimientos diarios en territorio bonaerense.
En la distribución por distritos, La Plata tiene el récord de ser el que más víctimas fatales por accidentes presenta: 72 durante el año pasado y estas cifras la ponen incluso por encima de municipios con mayor densidad poblacional, como La Matanza, que quedó segundo con 66 muertes. Luego están Quilmes y Pilar (36); Mar del Plata (33) y en el sexto lugar aparece Pergamino con una alarmante tasa en relación con la población que tiene, ya que fueron 30 los muertos en 2017.
De acuerdo con las estadísticas desarrolladas por este organismo del Estado, después vienen Cañuelas (26); Olavarría, Junín y San Nicolás (22); Bahía Blanca (21); Luján (19); Azul y Chivilcoy (16); Pehuajó (15); Chacabuco (11); y Trenque Lauquen (8); entre otros.
Imprudencia y laxitud
Pergamino muestra una tasa de muertes en accidentes de tránsito que debe preocupar y mucho a todos, incluso más a aquellos que tienen a su cargo el desarrollo de las políticas preventivas en seguridad vial aunque en el mayoría de los casos estos tristes resultados se desprenden de la impericia y la imprudencia de quienes conducen un vehículo. No obstante, el rigor en hacer cumplir las normas vigentes es necesario y va por cuenta del Estado. No puede haber tibieza ni temor al ir salir a controlar a las calles, con la ley en mano.
Como decíamos en nuestro editorial de ayer, hay leyes que aunque se las tilde de tener un fin recaudatorio, su objetivo es educador, a fuerza de “billetera, procurando generar conciencia a la fuerza allí donde no nace desde el propio sentido común y comunitario. Tal el caso al que hacíamos referencia, respecto de la nueva ley que impone que los menores de 21 al volante no tienen permitidos 0.5 mililtros de alcohol en sangre sino 0.
Las cifras entregadas se obtienen a partir de tres fuentes concretas: del Ministerio de Seguridad, que recolecta la información de fallecidos o lesionados en el lugar del hecho; del Ministerio de Salud, que tiene los datos sobre las personas que murieron en los 30 días posteriores al accidente; y de la Justicia, que amplía la información a través de peritajes. Este sistema, que imita estándares internacionales, no se utilizaba hasta ahora, y permite achicar el margen de los “agujeros” estadísticos que suelen existir en estos casos.
De acuerdo a esta información, en 2017 en la provincia hubo una tasa de mortalidad de 7,65 cada 100 mil habitantes (en 2016 había sido de 7,36). En tanto, la tasa de fatalidad (muertes cada 10 mil vehículos) se ubicó en 1,63, apenas por debajo del número de 2016, que se ubicó en 1,66. Por otro lado, se destaca que el 42,8 por ciento de los muertos tienen entre 15 y 34 años.
Y tal como reflejara el diario Democracia de Junín, más de la mitad de las muertes en siniestros viales ocurre dentro de las ciudades, y no en las rutas. Los datos del observatorio ubican el 54,5 por ciento de los fallecimientos por accidentes ocurren en la vía pública, mientras que el 21,9 por ciento se producen en rutas nacionales, el 17,9 por ciento en caminos provinciales y el 5,5 por ciento en la autopista.