El Tribunal Oral Criminal Departamental, una vez expuesta la prueba y escuchados los argumentos defensistas, declaró culpable al imputado al encontrarlo penalmente responsable del delito de robo calificado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa.
El pasado 3 de agosto, la agente fiscal titular de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 7 Departamental, Alejandra Ghiotti, tras celebrar el juicio oral por ante el Tribunal Oral Criminal de nuestra ciudad, obtuvo una sentencia condenatoria del único imputado en una causa por robo agravado en tentativa que sucedió en un barrio periférico de nuestra ciudad.
La investigación llevada a cabo por la instructora judicial Virginia Pérez se desarrolló bajo el proceso especial de flagrancia lo que permitió que en un plazo de cinco meses llegar al juicio oral y a la condena del principal sospechoso.
Cabe destacar que el sujeto finalmente condenado aguardó el momento del juicio privado de su libertad en virtud de que la doctora Ghiotti, respaldada por prueba contundente, solicitó oportunamente convertir su aprehensión en detención, la que fue concedida por el Fernando Ariel Ayestarán, titular del Juzgado de Garantías Nº 3.
Hechos atribuidos
Con la prueba colectada en esta investigación se demostró que a inicios de marzo de 2018, en horas de la noche, el sindicado se presentó en el domicilio de la víctima, quien se hallaba en compañía de su familia, ingresó al mismo con una excusa, y una vez allí, mediante intimidación con un arma de fuego, le refirió al denunciante "si no me das tu moto, te meto un tiro", por lo que le entregó la motocicleta de su propiedad sin ningún tipo de resistencia. Acto seguido el malhechor se retiró de la vivienda ubicada en la periferia barrial de nuestra ciudad conduciendo la moto. Momentos luego, personal policial, que tenía conocimiento del hecho, advirtió por una calle del barrio al imputado a bordo de la moto sustraída, por lo que comenzaron una persecución de varias cuadras, hasta que finalmente detuvo su marcha en la calzada a fin de que el imputado depusiera su actitud. En respuesta, el fugitivo intentó evadirse una vez más, no logrando su cometido, al embestir la parte delantera del móvil policial y cayendo al piso, lugar donde fue aprehendido, secuestrándose entre sus vestimentas el arma de fuego utilizada en el robo.
Fundamentos en el debate
Los hechos arriba expuestos contaron con varios testimonios que validaron los dichos de la víctima. Tanto los familiares como el personal policial interviniente fueron coherentes y no mostraron contradicciones al momento de identificar al autor del hecho. Asimismo esos elementos de cargo permitieron verificar la consumación del delito en cuestión que se encuentra tipificado en nuestro Código Penal como robo agravado en grado de tentativa. Esos mismos testimonios y actuaciones policiales posibilitaron que días después de la aprehensión, la instrucción fuera elevada a juicio acompañada por la prisión preventiva del encausado fruto del denodado veloz trabajo conjunto del equipo de la Fiscalía Nº 7, tanto de funcionarios como empleados.
Ghiotti destacó en este punto la relevancia de la prueba reunida que acreditó tanto la materialidad ilícita como la participación criminal del sospechoso en el hecho. Para ello se tuvieron en cuenta especialmente las circunstancias en las que fue aprehendido el inculpado -a pocos minutos de cometido el robo, circulando en la moto sustraída y portando el arma utilizada-, como asimismo la declaración testimonial prestada por la víctima en sede de la Fiscalía, en la que refirió en forma detallada, espontánea y veráz cómo sucedieron los hechos.
Todo ello cimentó la conversión de la detención en prisión preventiva dictaminada por Ayestarán, quien a su vez denegó un pedido de arresto domiciliario solicitado por la Defensa, en virtud de las constancias que se detallaron en la causa y de los riesgos procesales (posibilidad de fuga, entorpecimiento del desarrollo de la investigación) que implicaban la libertad del detenido.
Por último, la elevada pena prevista para el delito imputado, sumada a la existencia de antecedentes condenatorios -especialmente por delitos cometidos con armas- conformaron los presupuestos en los que el juez de Garantías interviniente se basó para definir su fallo, sin mencionar el comportamiento mostrado por el imputado, quien al advertir la presencia policial intentó darse a la fuga para finalmente terminar embistiendo al móvil policial.
La condena
Los magistrados que integran Tribunal Oral Criminal Departamental, una vez expuesta la prueba y escuchados los argumentos defensistas, declararon culpable al imputado al encontrar al sindicado como penalmente responsable del delito robo calificado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, sentenciándolo a la pena de dos años y seis meses de prisión de efectivo cumplimiento.