En el mercado local los resultados proyectados económicos desmejoraron con las bajas de los precios, en especial de la nueva cosecha. Esta situación afecta a los rindes de indiferencia, necesarios para cubrir los costos de producción.
DE LA REDACCION. La EEA Pergamino lanzó el informe quincenal del mercado de granos, el que analiza el mercado y la rentabilidad de los principales cultivos, contiene las cotizaciones de la última semana y de la anterior del mercado local (Mercado a Término de Buenos Aires & Rosario) y de los EE.UU. (Chicago y Kansas).
El doctor Reinaldo R. Muñoz, jefe de Economía de la EEA Pergamino, señala en el informe que en la Bolsa de Chicago (EE.UU.), y para los granos, mostraron fuertes pérdidas de precios para el complejo soja y sus derivados. En realidad ya los cereales habían caído, por lo que sostuvieron sus alicaídos precios.
El contexto fue dominado por el buen estado de los cultivos en los EE.UU. Sobre el cierre se conoció el reporte del Usda de agosto y el temor pasó a concretarse con enormes producciones. El caso del maíz se estimó una cosecha de 385 millones de toneladas. En el caso de la soja, 110 millones de toneladas, ambas nuevos récords absolutos para ese país.
En realidad los precios ya habían anticipado sus bajas, por lo tanto no profundizaron las mismas. Los cereales siguen con muy bajos precios, el del maíz cerró a 127 u$s/t y el trigo de Chicago y de Kansas a 153 y 152 u$s/t, respectivamente. Estos precios fueron mínimos en el año y, en el caso del maíz, sólo igualados en septiembre de 2014. La soja cerró a 368 u$s/t luego de haber alcanzado 374 u$s/t en la última semana.
De lado positivo los aceites vegetales ganaron precios, cerrando con alzas del orden de 50 u$s/t en torno de los 750 u$s/t.
El Usda publicó su informe en agosto de oferta y demanda de granos. Las cifras no sólo superaron el promedio de las estimaciones, sino a las proyecciones más optimistas del mercado. Su impacto sobre los precios fue bajista. Sin embargo, afectó la media jornada del viernes y puede tener efectos en la semana entrante.
La soja y sus subproductos pasaron de un rally alcista a uno bajista. Durante julio cayó de los 430 a 379 u$s/t, o sea semanas que restaron 13%. Lo que va de agosto restó otro 3%, acumulando mermas de 15%. Similar para la harina y el aceite.
Pese a las bajas, los precios de la soja siguen relativos más altos que los del maíz y el trigo. Por ello, se incrementaron las ventajas para la soja y los operadores estimaron que las mismas se sostendrán. Las relaciones de precios soja/maíz en los EE.UU. llegaron a un inédito 2,9 y en la Argentina aun con retenciones de 30% a 1,8.
Es muy prematuro pronosticar nuevas bajas porque el atraso de la oferta exportadora de Brasil y de la Argentina dejó a EE.UU. como exclusivo proveedor.
Según el Usda en la nueva temporada 2016/2017 crecerían las producciones pero, salvo el trigo, dejaron indicadores normales en relación al uso o consumo. Esto deja un fondo de expectativas alcistas, pero a la vez las dudas intactas.
Mercado local
En el mercado local los resultados proyectados económicos desmejoraron con las bajas de los precios, en especial de la nueva cosecha. Las urgencias de la demanda de las fábricas y de los exportadores declinaron y fueron perdiendo sus fortalezas respecto a las de Chicago. El caso más fuerte fue el maíz.
Las bajas de los precios a la nueva cosecha afectan a los rindes de indiferencia, necesarios para cubrir los costos de producción. Las bajas mencionadas implican aumentos de 1 a 2 qq/ha en soja, para el maíz 3 a 5 qq/ha. Esto se agrava en campo arrendado. Para el caso del trigo se proyectaron como necesarios lograr 40 qq/ha.
Si persisten estos cambios en las proyecciones darían modificaciones en los planes de siembra, Las perspectivas agrícolas locales para 2016/2017 ponen dudas sobre las expectativas crecientes en áreas de trigo y en especial de maíz y la parsimonia en la soja. Sin embargo, faltan meses para dichas siembras y pueden ocurrir cambios en un mercado muy cambiante.
Las perspectivas económicas colocan al sector agrícola como el único capaz de lograr un escenario favorable para el país. Esto resulta crucial en una economía debilitada, con inflación y con problemas de energía y empleo. El uso de la tecnología valoriza el aporte del sector rural y genera favorables expectativas.
Las cotizaciones en las pizarras, en los forward y en el mercado de futuro (Matba y Rosafe) declinaron para los meses cercanos pero siguen siendo atractivas para la nueva cosecha.
Es importante aprovechar eventuales alzas a corto y mediano plazo en soja, maíz y trigo. Con mayor razón para precios de la nueva cosecha. Fijar pisos en los precios constituye hoy por hoy la herramienta comercial más relevante.