La víctima se dirigía a la casa de un amigo y fue prácticamente en la puerta de la vivienda a la que iba donde los cacos lo sorprendieron. Fue en la zona de San Martín y Alberdi, ayer a las 16:00. Los delincuentes iban en una moto que no tenía patente. Es evidente la ineficiencia en materia de prevención que tiene la Policía.
DE LA REDACCION. Un nuevo robo perpetrado en la vía pública por menores, en moto sin patente y bajo amenazas con arma de fuego se produjo ayer a la tarde en Pergamino, hecho que se suma a la inmensa lista de delitos de estas características que se están registrando en este último tiempo sin que exista, al parecer, una solución ante tanto atropello por parte de los delincuentes.
El caso de ayer tuvo lugar en San Martín y Alberdi cuando un menor de 13 años se desplazaba en su bicicleta y fue abordado por dos jóvenes, también menores, de entre 14 y 17 años, quienes esgrimiendo un arma de fuego tipo pistola, lo amenazaron con efectuarle un disparo y le sustrajeron el rodado en el que se desplazaba, tipo todo terreno y el teléfono celular. En tanto que no le robaron la mochila en la que llevaba apuntes y libros escolares.
La víctima se dirigía a la casa de un amigo y fue prácticamente en la puerta de la vivienda a la que iba donde los cacos lo sorprendieron. Según la denuncia del menor, los delincuentes lo vieron minutos antes y luego lo abordaron por sorpresa. La gravedad del caso radica en la aparición en la escena de un arma de fuego, que era como las que usan los policías, según palabras de la víctima.
De inmediato se dio aviso a la Policía y se hizo presente en el lugar un patrullero para constatar que el hecho se había producido. Luego el menor asaltado junto a su padre fueron hasta la Comisaría Primera a radicar la denuncia correspondiente.
En este tipo de situaciones, más allá de que la presencia de un arma sea con fines intimidatorios, nunca se sabe qué desenlace puede tener el asalto porque, o por resistencia de la víctima (que en este caso no la hubo) o por accidente, el gatillo se puede accionar y todo puede terminar en una verdadera tragedia.
En lo que respecta a la labor policial, es evidente la falta de inteligencia en materia preventiva de este tipo de delitos, que se advierte fundamentalmente en escasez de móviles que patrullan las calles para detectar la presencia de sujetos sospechosos en la vía pública. Este tipo de delito es totalmente prevenible si se pone voluntad y hay personal y patrulleros para hacerlo. Porque mínimamente se debiera identificar a todo aquel que circule en una moto sin patente, que es la característica común que tiene este tipo de delincuentes.
Pergamino, después de un tiempo de relativa calma en materia delictiva, vuelve a estar con serios problemas de inseguridad y es hora de que las autoridades, fundamentalmente las políticas, arbitren medidas para buscar poner orden en un sistema preventivo que parece desmadrarse.