La Dirección de Asistencia a la Mujer y la Familia ha redoblado los desafíos y en este marco asiste a hombres con conductas violentas apostando a la resocialización del agresor. Por otra parte dicta talleres, sobre el rol masculino, en establecimientos educativos. La palabra de la directora del área municipal, Romina Yaryura.
DE LA REDACCION. La Dirección de Asistencia a la Mujer y la Familia es un espacio en continuo trabajo que decidió redoblar sus esfuerzos, sumando a los talleres que dictan, uno referido a la Construcción de nuevas masculinidades, para trabajarlo directamente en articulación con el sistema educativo.
Estos talleres pretenden, a modo de prevención en la violencia de género, dar sustento a un programa ideado para hombres con actitudes violentas, constituyéndose dicha área municipal en el único espacio en el país que permite un verdadero abordaje integral de las problemáticas de violencia de género.
En contacto con LA OPINION, la directora de Asistencia a la Mujer, Romina Yaryura, explicó por qué se decidió emprender esta nueva labor: Luego de haber adquirido experiencia con los cientos de casos de mujeres que recibimos junto a la psicóloga Jimena Marchi, trabajo mediante el cual decidimos empoderar a la mujer, nos quedaba una parte sin resolver de la cuestión familiar: el trabajo con hombres. Entendimos que el análisis de hombres con actitudes violentas daría una respuesta integral a la problemática de la violencia. Por ello decidimos implementar el programa orientado a hombres con conductas violentas, una iniciativa innovadora en nuestra ciudad, en la región, incluso en la provincia de Buenos Aires y para ello estamos desarrollando espacios de capacitación, por ejemplo, uno llamado Reten, que funciona en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Análisis de hombres
En Pergamino, particularmente, se están analizando hombres con conductas violentas y en una primera etapa el abordaje es individual. No obstante se consideran los casos de mujeres que fueron víctimas de este flagelo para dar con los hombres que ejercieron violencia sobre ellas, a los que se les ofreció asistencia. Lo bueno es que estamos trabajando con más de 30 hombres que asisten de forma periódica a nuestra Dirección. A ellos, que reúnen ciertas particularidades, se los aborda individualmente, especificó Yaryura y manifestó que los resultados son buenos ya que muchos de los hombres analizados han tomado conciencia de su situación y quieren salir. La idea es que el próximo año pueda realizarse un trabajo en grupo y articulado con otras instituciones porque son casos muy complejos que merecen ser tratados para cumplir el propósito que es la cura del hombre violento.
Controversias
El planteo del interrogante ¿es posible que un hombre violento deje de serlo? Genera controversias ya que hay quienes afirman que el hombre violento lo es por naturaleza y no hay modo de subsanar esa actitud. Por otro lado, vale aclarar que no existen antecedentes firmes en el trabajo de asistencia al hombre con rasgos violentos. De acuerdo con lo expuesto por Yaryura hay generalidades que afirman que el hombre violento no cambia, pero es porque no existe una práctica que haya demostrado lo contrario. Tomar una posición absoluta y radical es un riesgo y por ello desde la Dirección hemos decidido dar paso a la contención del hombre, como una experiencia piloto, desarrollando a la par un trabajo de investigación para determinar si el hombre puede cambiar sus actitudes violentas. Creemos que si dejamos al hombre en su postura de agresor, replicará sus conductas en las mujeres que luego se convertirán en sus víctimas.
Nuevas masculinidades
El trabajo preventivo es uno de los ejes más importante que desarrolla el área municipal ya que se realizan talleres, denominados Hacia nuevas masculinidades que se dictan entre los adolescentes que cursan el secundario en establecimientos educativos. La complejidad del tema amerita que vayamos planteando interrogantes en los más chicos sobre la nueva mirada en el rol de la masculinidad, sostuvo la directora.
Respecto a los resultados que obtienen de parte de los jóvenes, la funcionaria indicó que los chicos están marcados por conductas machistas, ya que tienen muchas conductas naturalizadas desde sus hogares, pero vemos como positivo que hay menos prejuicios y son flexibles a la hora de pensar en nuevas masculinidades. Por eso es bueno sembrar una mirada diferente. No es fácil, además no sirve tomar posturas absolutistas. El flagelo de la violencia de género es una problemática que atraviesa a toda la sociedad, por ello es fundamental en este sentido hacer un trabajo de prevención. El Estado debe estar presente, tiene una responsabilidad: la de tener una mirada amplia, abarcativa y generar políticas públicas concretas y efectivas.
Poca articulación
Cada vez que se conoce un nuevo caso de femicidio, se descubre que las víctimas fatales habían realizado numerosas denuncias. Consecuentemente el pensamiento común, en la mayor parte de los casos, indica que la Justicia no funciona óptimamente en este sentido.
Lo cierto es que la articulación entre instituciones, dependencias policiales estamentos de la Justicia no está del todo aceitado y esto puede generar demoras en el tratamiento de los casos que merecen una inmediata respuesta. No es fácil la articulación, no se ha dado el engranaje entre todos los dispositivos que trabajamos la violencia de género. Desde la Dirección creamos la Mesa Local de Prevención de Violencia de Género que ciertamente no dio los resultados esperados. Hoy estamos teniendo, particularmente, muy buena relación con el Juzgado de Familia, trabajamos muy bien las cuestiones del Centro Integral de Mujeres con la Asistencia a la Víctima que funciona en la Fiscalía. En casi cuatro años de gestión vemos ahora que se están aceitando los engranajes entre los actores que operamos en la violencia, indicó Yaryura.
Número concretos
En los últimos años se ha logrado un trabajo mancomunado con operadores del 108 Alerta Pergamino a fin de que sepan qué deben responder o cómo deben asesorar a las víctimas de violencia que se comuniquen. El 108 recibe, en promedio, 80 llamadas. A todas las personas que llaman por violencia de género les devolvemos el llamado y ponemos a su disposición el servicio de la Dirección de Asistencia a la Mujer, afirmó Yaryura, al tiempo que informó que se atendieron a más de mil mujeres desde la apertura del área. En lo que va de este año se albergó a ocho mujeres en situaciones de riesgo, estadística que vemos incrementada debido a que en años anteriores hemos registrado ocho casos en los doce meses.