El vicepresidente II de la Federación Agraria Argentina, Jorge Solmi, se entrevistó días pasados en Mercedes con el fiscal Pedro Illanes que investiga el crimen del productor de Salto, Norberto Ismael Muscolini, para interiorizarse del caso y ponerse a disposición de la Justicia. No obstante, el dirigente agrario dijo que los delincuentes siempre corren con ventaja y que la inseguridad rural es una de las causas del desarraigo.
Nos entrevistamos con el fiscal para ponernos a su disposición, fue un diálogo muy productivo, hemos visto al fiscal en plena tarea, abocado a la investigación, con el plus de ser hijo de chacareros, pero estamos muy preocupados y es necesaria la mayor celeridad posible para que el caso sea resuelto pronto, cuanto más tiempo pase más difícil será dar con el o los culpables, indicó Solmi, quien agregó que Argentina tiene que avanzar en una profunda descentralización de la Justicia, y la necesidad de fiscalías temáticas que se especialicen en diferentes accionares criminales.
Por más que se prioricen las causas y se hagan los mayores esfuerzos la distancia entre el lugar del hecho y la cabecera judicial juega a favor de los delincuentes, que corren con esta y otras ventajas, se quejó el vicepresidente de la FAA.
En ese marco, Solmi indicó que la inseguridad reinante en el ámbito rural es una de las causas del desarraigo y ha producido un gran cambio social muy profundo en los últimos años, llenando de taperas el campo.
Solmi en su vista a Mercedes se entrevistó también con el jefe comunal, Carlos Selva, y su secretario de Seguridad, Esteban Rossi.
Norberto Ismael Muscolini, de 67 años de edad, fue hallado asesinado el sábado pasado a unos 30 metros de su camioneta incendiada, cubierto por unas ramas, en el monte More, a la vera de la ruta provincial Nº 32, en el partido de Salto.
El crimen provocó, entre otras consecuencias, un duro reclamo de los productores de las filiales pertenecientes al Distrito VII de la Federación Agraria Argentina, que comprende el sur santafesino y el norte bonaerense.
Los chacareros salieron a pedir ayer al gobierno mayor seguridad al denunciar la absurda muerte de Muscolini y aseguraron que es creciente el número de víctimas que los productores lamentamos en la provincia de Buenos Aires, y paralelamente, también crece la impunidad.
El castigo de los culpables no va a devolver las vidas perdidas de quienes trabajamos a diario en la más absoluta desprotección, pero es obligación primaria del Estado proveer seguridad y justicia a sus habitantes, se explicó.