Las previsiones acerca del El Niño, la complicada cosecha en ambientes saturados de humedad y la proyección de márgenes negativos, les quitan las ventajas exhibidas al maíz de diciembre. El trigo cierra su siembra con un 35% de caída de área en la región.
DE LA REDACCION. Los cultivos de maíces tardíos y de segunda de la campaña 2014/2015 no dieron los resultados esperados, tanto en el rendimiento productivo como en el resultado económico, asegura la Guía Estratégica párale Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Con un progreso de la cosecha sobre el 90% del área, se reajustan los rindes con una nueva baja, pasando el promedio de 80 qq/ha a 79 qq/ha. En general, los maíces como sucesores del trigo se comportaron mucho más irregulares que los tardíos desde el punto de vista de productividad unitaria, a lo que se suman los resultados económicos negativos. Las proyecciones para el trigo/maíz 2015/2016 muestran valores aún más preocupantes. Por eso, a diferencia del ciclo pasado, son muy pocos los productores que tengan presupuestado hacer maíces de segunda. Las expectativas de un año con lluvias por encima de lo normal también juega en contra de los maíces de diciembre y las proyecciones indican una baja de superficie que aún no es posible cuantificar. No hay dudas de que como cultivo único o como doble cultivo, sembrado antes o después, el maíz no está siendo una opción viable para el productor. A corto plazo y bajo las condiciones imperantes, en las distintas zonas se advierte una desaparición significativa del maíz como alternativa productiva dentro de las intenciones de siembra.
El trigo, a pesar de las buenas condiciones de desarrollo, recibió pobres dosis de nitrógeno a la siembra, no tendrá el refuerzo necesario de la refertilización en macollaje. En la mayor parte de la región se destaca que los suelos están bien provistos de agua y no deberían tener demasiados problemas para pasar el invierno en el caso de que se afiance un escenario seco. De todas maneras, unas lluvias serían muy bienvenidas al norte de los departamentos cordobeses de Unión y Marcos Juárez, donde empiezan a señalarse algunas deficiencias en lotes con poco desarrollo. De todos modos, los trigos están finalizando julio y empezando agosto en pleno macollaje, sanos y sin daños. El potencial del cultivo parece que esta vez estará más limitado por el exiguo paquete tecnológico aplicado que por las condiciones del clima.
No hay urgencias, pero vendría muy bien una lluvia para el trigo, destacaban los técnicos de Pergamino y la zona hace unos días. Por ahora están macollando en buenas condiciones. El maíz de segunda 2014/2015 presenta el 100% cosechado y obtuvo rindes medios de 56 quintales por hectárea (qq/ha). Para maíz 2015/2016 se espera una caída tanto de primera como de segunda. Los números no cierran de ninguna forma, lamentan.