Tomaron esta decisión para permitir que sean otros voluntarios los que lleven adelante la tarea. Lo hicieron luego de haber conseguido un nuevo espacio para el Banco de Medicamentos y de haber dotado al lugar de las condiciones apropiadas para que adquiera una nueva impronta. Han sido el alma del proyecto y testimonio del valor de la solidaridad.
DE LA REDACCION. Aurora Yapur y Susana Cuesta, voluntarias y referentes de la Red Solidaria de Pergamino anunciaron a LA OPINION su alejamiento de la entidad, tras dieciocho años de labor ininterrumpida. Lo hicieron en una entrevista en la que recordaron las instancias que las llevaron a ser parte de este espacio que ellas mismas armaron con la colaboración de toda una comunidad que al tiempo que creyó en el proyecto, se comprometió en forma incondicional con el fortalecimiento del mismo.
Hoy la Red Solidaria funciona en la sede del Italcub, un espacio que fue facilitado por la Municipalidad de Pergamino luego de que una decisión de la Iglesia las obligara a dejar la sede que históricamente tuvieron en la Parroquia Nuestra Señora de la Merced. La decisión de ambas de dejar en manos de otros voluntarios la tarea de conducir este espacio, la tomaron luego de resolver aquel inconveniente que les planteó el cambio de sede y en un momento en que la Red cuenta con las condiciones adecuadas para desarrollar su labor sin mayores dificultades.
Conformamos la red solidaria hace ya dieciocho años. Empezamos cuando ni siquiera éramos Red Solidaria como tal. Un día llegaron desde esa entidad y nos dieron una charla que nos gustó porque coincidía con la concepción que nosotras teníamos de la solidaridad. Así que nos pusimos en marcha armando una sociedad del tercer sector, sin partidismo político, sin manejar dinero, solamente trabajando en un voluntariado que uniera al que necesitaba algo con el que lo podía dar. Dimos muchos pasos, nos formamos en posgrados sobre instituciones del tercer sector, y acá estamos hoy, casi veinte años después, tomando la decisión de que esto que armamos con tanta dedicación y cariño pase a otras manos que lo puedan nutrir con su impronta, refirieron Susana Cuesta y Aurora Yapur, confirmando su desvinculación formal de la actividad.
Un orgullo
A juicio de ambas el armado del Banco de Medicamentos de la Red Solidaria que funciona como una verdadera farmacia, es el principal logro que se consiguió por cuanto fue posible no solo crearlo sino sostenerlo a lo largo de los años y transformarlo en un ejemplo. Esto fue posible gracias a la colaboración de los farmacéuticos, que a través del Colegio, siempre nos brindaron su colaboración para que pudiera funcionar, ya que como en cualquier farmacia se requiere que los medicamentos sean dispensados por profesionales.
El Banco de Medicamentos se creó en 2001 y desde ese momento funcionó en forma ininterrumpida, gracias a la colaboración de la gente que lo nutre. No es que la gente se desprende de los medicamentos, sino que los aporta sabiendo que pueden servir a otros. El trabajo que se realiza allí es profesional, cada medicamento se entrega con su receta correspondiente y con el reaseguro de que la persona que lo recibe realmente lo necesita. En este sentido, la tarea de los farmacéuticos y la conciencia de la propia comunidad desempeñan un rol clave, señalaron.
Asimismo recordaron que antes de la creación del Banco y en diversos momentos de su historia, el trabajo de Red Solidaria tuvo un fuerte anclaje en lo social mediante el trabajo voluntario en distintos sectores de la ciudad, en contacto con comedores e instituciones de bien público. Luego la realidad social cambió y se hizo mucho más difícil trabajar en los barrios, pero igualmente siempre tuvimos una fuerte presencia ahí donde existía una necesidad.
El pilar
Advierten en la cultura solidaria de la comunidad pergaminense el sostén de las actividades de la Red. Al respecto, remarcaron que el pueblo pergaminense es solidario, pero primero tiene que creer. En nosotros creyó y siempre nos acompañó en nuestra tarea.
En esta línea, aprovecharon la ocasión para agradecer a los voluntarios que colaboraron, a la gente y a los medios de comunicación: Les debemos una gratitud inmensa a los medios. Especialmente al Diario LA OPINION en la persona de José Picone que siempre fue generoso ante nuestras necesidades de difundir algún mensaje. También a la radio de Pergamino y a los medios en general que siempre estuvieron cerca nuestro.
El agradecimiento es infinito y sería inabarcable poder mencionar a todos los que han colaborado con nosotras durante estos años, la Cooperativa Eléctrica de Pergamino, el Instituto de Formación Docente con el que realizamos acciones concretas en el trabajo solidario, las instituciones de la ciudad, los voluntarios y los vecinos que han acercado y acercan sus medicamentos para que la red pueda cumplir su función, agregaron en un gesto de gratitud que abarca a todos los actores sociales que a lo largo de tantos años han colaborado con ambas que han sido de algún modo las caras visibles de la entidad.
Dar lugar a otros
Con respecto a las razones que motivaron el alejamiento, tanto Aurora Yapur como Susana Cuesta se lo atribuyeron al transcurso del tiempo y a la necesidad de dar lugar a que otros voluntarios puedan darle a la Red Solidaria la impronta que necesita para adecuarse a las nuevas necesidades de una sociedad con otras características.
Pasan los años y las mismas personas no tienen que estar siempre en un mismo lugar. Por eso tomamos esta decisión y lo hicimos luego de organizar nuevamente el espacio de la Red para que otra gente pueda poner su impronta, refirieron y confesaron que fue una determinación muy difícil de tomar porque han sido muchos años de sostenido trabajo.
Nos debíamos el organizar el lugar. La salida de nuestra sede nos puso en la tarea de abocarnos a la búsqueda de un nuevo lugar. Hicimos los trámites para ser una organización del tercer sector, como una entidad de bien público y nos prestaron ayuda como siempre. Recurrimos al Municipio y en la persona del señor Carlos Elizalde conseguimos un lugar en el Italclub que está totalmente acondicionado. Hablamos con el señor Lisandro Bormioli y conseguimos una computadora que necesitábamos. Es decir que pudimos conseguir lo que precisábamos para poder retirarnos sabiendo que esto no quedaría desarmado ni a la deriva.
Sobre quiénes asumirán la tarea de conducir las acciones de Red Solidaria, refirieron que van a ingresar tres farmacéuticos, una médica y voluntarios. Ellos se presentarán en sociedad seguramente y le pondrán su impronta al trabajo. Hemos tomado esta decisión porque sabemos que hay gente dispuesta a tomar la posta y que ya está comprometida con esta tarea.
Emociones encontradas
Ambas reconocieron tener sensaciones encontradas con la determinación. Son muchos años de trabajo, da tristeza tomar una decisión, pero a la vez da alegría porque lo dejamos en las condiciones en que soñamos este espacio para que otros empiecen a recorrer el camino.
Para nosotras la Red Solidaria es como un hijo, al que le dedicamos nuestro tiempo y le brindamos todo nuestro amor. Significó y significa mucho para nosotras. Le hemos puesto el alma. La impronta de transparencia que le hemos dado durante estos años es lo que ha permitido que este proyecto tuviera vigencia y que la gente creyera en nosotros. Nos vamos con la certeza de haber cumplido nuestro propósito, sabiendo que hemos contribuido a fortalecer una cultura solidaria que está muy instalada en nuestra sociedad.
El funcionamiento de la red
El Banco de Medicamentos de la Red Solidaria de Pergamino funciona actualmente los miércoles, de 9:00 a 11:00, en la sede del Italclub Pergamino. La intención de los voluntarios que allí trabajan es agregar un día más de atención, los jueves de 14:00 a 15:30. Allí las personas acuden con la receta médica cuando por diversas razones no les es posible conseguir sus medicamentos por otra vía y en función de la disponibilidad del mismo en el Banco, se les proporciona en forma gratuita. Este banco se nutre de la solidaridad de vecinos que donan medicamentos y del trabajo voluntario que realizan farmacéuticos que son los encargados de dispensar los mismos siguiendo todas las normas que rigen para la actividad farmacéutica. El espacio siempre está abierto a la incorporación de voluntarios que puedan brindar su tiempo a la tarea solidaria de ayudar a otros.