Esta semana la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires aprobó el proyecto de Ley de Presupuesto 2026 enviado por el gobernador Axel Kicillof. La legitimación legislativa de esta herramienta, que traduce una estrategia fiscal que traslada el costo de los desequilibrios provinciales a los contribuyentes, generó controversias en diversos espacios no solo políticos sino productivos, por las implicancias que tendrá en la vida de los contribuyentes.
En ambas cámaras, legisladores de la oposición rechazaron la norma, y alertaron sobre sus alcances en términos impositivos. Una de las voces que de manera categórica se pronunció en relación a este tema, fue la del senador provincial del PRO, Juan Manuel Rico Zini, quien, en diálogo con LA OPINION, señaló: “Con este presupuesto, Axel Kicillof, bajo el argumento de la emergencia económica y una crisis social que atribuye a las políticas del gobierno nacional, evade cualquier ajuste significativo de su propio gasto, y golpea al contribuyente con una carga impositiva inadmisible”.
“En el mensaje de elevación del presupuesto, el gobernador describe un panorama desolador de deterioro del entramado productivo, aumento del desempleo y caída de los ingresos familiares de los bonaerenses. Sin embargo, esa narrativa oficial contrasta de lleno con las cifras internas del propio presupuesto provincial”, comentó el senador pergaminense. Y abundó: “El gasto total proyectado para 2026 asciende a 43.021.244.867.935 billones de pesos, lo que representa una expansión del 17,7% respecto a la proyección de 2025. Es decir, que mientras se denuncia una crisis de financiamiento externo, la Provincia se permite un aumento de casi un 20% en su propio gasto, sin que se observe un plan de austeridad que acompañe esta situación de manera responsable”.
Una fuerte recarga tributaria
Juan Manuel Rico Zini precisó que lo que se desprende del análisis del presupuesto es que esta expansión del gasto se financiará con “un fuerte incremento de la presión fiscal” que impactará sobre el sistemaproductivo, especialmente sobre el sector agropecuario, que es un generador genuino de recursos que vuelven al propio Estado.
En este sentido, mencionó que se prevé un incremento nominal del Impuesto Inmobiliario Rural del 135 por ciento y detalló que “también se prevén actualizaciones en otros tributos provinciales como Ingresos Brutos, Impuesto de Sellos y Automotor, sin que esta sobrecarga tributaria se acompañe de una reestructuración del gasto público provincial”.
Una nueva vía de recaudación
Respecto de la estrategia volcada en el presupuesto para habilitar una nueva vía de recaudación: el permiso de cobrar una tasa del 9% de Ingresos Brutos sobre las ganancias de los bancos obtengan por operar con títulos públicos nacionales, Juan Manuel Rico Zini consideró que “es un nuevo eslabón en la cadena de imposiciones que busca exprimir cualquier resquicio de actividad económica rentable, en lugar de sanear el gasto interno o mejorar la eficiencia”.
Al respecto, añadió: “Es otra clara evidencia de la estrategia del gobierno provincial de buscar nuevas formas de recaudación para financiar su gasto expansivo”.
De igual manera observó con preocupación las distorsiones que esta medida podría generar en el mercado financiero.
Sin gestos de austeridad
En coincidencia con otros legisladores de la oposición, Rico Zini lamentó que la herramienta elevada por el gobernador no contemple un plan de austeridad interna que acompañe el esfuerzo de los bonaerenses.
“Como lo han advertido distintos actores del ámbito productivo, lo más cuestionable es la lógica que subyace detrás de estos aumentos: bajo la supuesta bandera de la progresividad impositiva, el gobierno provincial está imprimiendo una presión tributaria asfixiante sobre el sector productivo sin considerar, de manera real, su capacidad contributiva”.
“Esta metodología, que ignora la situación financiera de quienes deben afrontar el pago, está convirtiendo, en muchos casos, estas medidas tributarias en prácticas de carácter confiscatorio”, alertó el legislador. Y enfatizó: "Es un avasallamiento inaceptable".
Un fuerte rechazo
En relación a la decisión tomada por los legisladores del bloque PRO de rechazar el Presupuesto 2026 explicó: “Hemos sido taxativos en nuestra determinación por cuanto entendimos que era inadmisible la presión para quienes trabajan y producen y tendrá consecuencias negativas en el interior bonaerense”.
“Es una falacia el argumento oficial que define las reformas impositivas previstas el presupuesto como ‘esenciales para sostener servicios y políticas públicas ante la retracción de fondos nacionales’, cuando no se observa en la norma la voluntad política de iniciar un ajuste criterioso en las propias arcas provinciales”.
“Lamentablemente, la presión tributaria no se traducirá en mejoras palpables en los servicios que la población de la Provincia recibe y juzga en muchos aspectos, deficitarios”, planteó el legislador pergaminense, enumerando problemáticas como la inseguridad, la ausencia de infraestructura esencial, el deterioro de rutas y los niveles alarmantes de pobreza y desigualdad, como claros ejemplos de “una gestión provincial que ha optado por seguir expandiendo el gasto, un camino que lejos de resolver la crisis, profundiza la brecha entre el Estado y quienes con su trabajo y sus impuestos deberían ser los principales beneficiarios de una administración eficiente y, ante todo, responsable”.