La inflación de la canasta básica en Pergamino durante el mes de junio fue del 1,42%, según el índice elaborado por la Cámara de Alimentarios de Pergamino, institución que preside Nelson Figueredo. El dato surge del relevamiento mensual que realiza la entidad sobre 460 productos que integran el consumo cotidiano de los hogares pergaminenses, entre ellos alimentos, productos de limpieza y artículos de higiene personal.
Desde la Cámara aclararon que esta medición tiene un enfoque netamente local, ya que se elabora con el aporte directo de comerciantes de la ciudad, por lo tanto, no debe compararse con los datos oficiales del INDEC u otros organismos gubernamentales, dado que se basan en metodologías y muestras distintas.
Alimentos con aumentos moderados
Dentro del total del índice, los alimentos presentaron una variación promedio del 1,03%, con bajas importantes que ayudaron a contener la inflación general de la canasta. Entre los productos que más disminuyeron sus precios se encuentran:
Pollo: -2%, bebidas con y sin alcohol: -0,6%, artículos de almacén: -1,2%.
Por otro lado, los productos que sí mostraron incrementos notables durante el mes fueron los panificados, con una suba del 5,7%, y los fiambres, que aumentaron en promedio un 3,5%.
“La tendencia es a la baja de los precios, ya que hemos impulsado la compra de las marcas no Premium, las llamadas marcas pymes, que tienen incluso mejor calidad que las líderes y mejores precios por supuesto. Nos parece que impulsar este tipo de productos es poner en valor la labor regional que hacen algunas pymes”, expresó Nelson Figueredo.
Cambio de hábitos
La Cámara de Alimentarios atribuye parte de la desaceleración de precios a un cambio en las decisiones de compra, tanto del comerciante como del consumidor. Las marcas Premium, en algunos casos, tuvieron que reducir sus listas de precios debido a la menor convalidación por parte de los comercios locales.
“Producto que aumenta, producto que no se compra”, remarcó Figueredo. Y agregó: “Esta estrategia viene a ayudar en el poco significativo incremento que se está registrando en los envasados de almacén”.
Este comportamiento del mercado generó que los productos pymes, de buena calidad y precios más accesibles, ganaran terreno en góndolas y preferencias.
Higiene y limpieza, los rubros más afectados
A diferencia de los alimentos, los productos de higiene personal y de limpieza fueron los rubros que más presión inflacionaria ejercieron sobre la canasta básica durante junio. Los artículos de limpieza y de higiene personal registraron aumentos entre 3,4% y 4,2%.
Figueredo explicó que esto se debe a que “estos productos son elaborados por solo dos grandes empresas, que concentran el mercado y no tienen competencia, por lo que los precios siguen siendo definidos desde posiciones dominantes”.
El comercio de proximidad gana terreno
Una de las observaciones más relevantes del informe de junio es la recuperación del comercio de cercanía frente a las grandes superficies. Figueredo destacó que, en los últimos meses, los vecinos han vuelto a elegir almacenes y autoservicios locales para hacer sus compras cotidianas.
“Hoy el almacenero puede competir, y el vecino elige al comercio de proximidad. Ya no se justifica hacer un gran stock de mercadería para ganarle a la inflación. El consumidor va todos los días, compra lo que necesita y muchas veces encuentra precios más bajos que la semana anterior”, explicó.
Además, resaltó el rol del comerciante local: “El comercio de cercanía tiene buenos precios. Y eso tiene lógica: es el mismo dueño quien está al frente del mostrador, el que le pone la cara al vecino cada día, algo que no sucede en las grandes cadenas”.
Una inflación contenida y mayor previsibilidad
Desde la Cámara valoran positivamente el hecho de haber regresado a un contexto de inflación de un solo dígito. “Hoy hay una cierta tranquilidad en torno a los precios”, aseguró Figueredo, quien recordó los efectos negativos del ciclo inflacionario más alto que vivió el país meses atrás.
“El período de alta inflación perjudicaba al comercio de proximidad, porque no le permitía generar stock. Además, con las constantes remarcaciones, el comerciante se descapitalizaba permanentemente”, detalló.
En este nuevo escenario de cierta estabilidad, la planificación comercial mejora y también se reduce la incertidumbre del consumidor.
Libre mercado y hábitos sostenibles
Figueredo también aprovechó para reflexionar sobre el cambio de paradigma en el control de precios. Según su mirada, “el control de precios que se buscaba implementar en gobiernos anteriores no funcionaba como lo hace el libre juego de la oferta y la demanda que existe en estos tiempos”.
La nueva dinámica de mercado —con mayor conciencia de consumo, menor stockeo y más cercanía con el comercio barrial— genera un circuito más estable, equitativo y sostenible a nivel local.
Una mirada local con impacto real
El informe de la Cámara de Alimentarios de Pergamino se consolida como una herramienta valiosa para entender la evolución de precios desde una perspectiva local, centrada en las dinámicas reales del consumo cotidiano en los barrios de la ciudad.
Con estadísticas precisas y la colaboración de comerciantes comprometidos, este relevamiento aporta una lectura más cercana y humana de la economía, lejos de los grandes números nacionales, pero muy cerca del bolsillo del vecino.