Las familias residentes de los barrios Luar Kayad (sector Oeste); La Guarida y El Molino atraviesan desde la tarde del sábado una situación angustiante por la falta de suministro eléctrico, que se prolonga sin certezas sobre su restablecimiento luego de varias horas de incertidumbre.
Según relataron los propios vecinos, el corte se produjo alrededor de las 18:30, luego de una breve pero intensa lluvia, y desde entonces el servicio no volvió a la normalidad.
La particularidad del episodio radica en que el corte afectó únicamente a las viviendas del barrio Luar Kayad ubicadas del lado Oeste de la ruta nacional 188, mientras que del lado Este los usuarios nunca vieron interrumpido el servicio eléctrico. La diferencia obedece a que en el sector Oeste la provisión depende de la Cooperativa Eléctrica de Pergamino, mientras que en la zona Oeste el servicio es responsabilidad de la Cooperativa Eléctrica de Ayerza. Además los barrios de ese lado de la ruta como La Guarida y El Molino.
Desde la tarde del sábado, los vecinos permanecen sin energía en sus hogares, lo que no solo implica la falta de iluminación, sino también dificultades para conservar alimentos, mantener funcionando artefactos de calefacción eléctrica y sostener la rutina diaria. “La lluvia no fue tan fuerte ni tan prolongada, pero nos dejó a oscuras todo el fin de semana”, se quejaron algunos frentistas, que remarcaron la falta de respuesta de la prestataria a sus reclamos.
La sensación generalizada entre los damnificados es de desamparo. Señalan que, pese a las reiteradas comunicaciones con la Cooperativa de Ayerza, no hubo despliegue de cuadrillas en la zona ni se brindaron precisiones sobre el tiempo estimado de reparación. En cambio, observan con frustración cómo a pocos metros, del otro lado de la traza nacional, la vida transcurre con normalidad gracias a la provisión estable de energía por parte de otra compañía.
La situación pone en evidencia una vez más las dificultades que suelen afrontar los usuarios de la periferia, donde la infraestructura de servicios básicos no siempre responde a las necesidades de la comunidad. “Estamos acostumbrados a que cada tormenta nos deje sin luz, aunque sea mínima, pero lo que no aceptamos es que pasen tantas horas sin que nadie dé la cara ni solucione el problema”, expresaron.
Mientras tanto, en pleno fin de semana, las familias afectadas deben improvisar alternativas para sobrellevar la falta de electricidad, utilizando velas o generadores en algunos casos, con los riesgos y costos que eso implica. El reclamo central apunta a que la Cooperativa de Ayerza brinde información clara y actúe con mayor rapidez ante este tipo de contingencias.
Tal como relataron vecinos damnificados, el pasado lunes 15 de septiembre sufrieron un prolongado corte de servicio eléctrico desde la 1:30 hasta pasadas las nueve de la mañana.