Douglas Haig jugará este domingo ante San Martín de Formosa un partido que puede marcar un antes y un después. No sólo porque necesita sumar sus primeros puntos en la Zona Campeonato del Torneo Federal A, sino porque su entrenador, Adrián Aranda, puso sobre la mesa una definición contundente: si el equipo no gana, dejará su cargo.
El encuentro se disputará desde las 15:30 en el estadio Miguel Morales, con arbitraje de Marcos Liuzzi y la asistencia de Joaquín Badano y Martín Nardelli. El Rojinegro llega golpeado, luego de dos derrotas en las primeras dos fechas, y ocupa el último lugar de la tabla. El margen de error se redujo drásticamente, y el duelo ante los formoseños aparece como una final anticipada.
“Me juego esta última posibilidad”
Aranda lo dijo sin rodeos en una entrevista con La Gloria o Devoto: “No es porque no tenga ganas ni porque me quiera ir. Todavía falta mucho torneo, pero me juego internamente esta última posibilidad”. La frase dejó en claro que, más allá de los ánimos, el técnico siente que su ciclo podría cerrarse si no logra torcer el rumbo este domingo.
Aun así, el DT remarcó que mantiene la ilusión de revertir el momento: “Quiero estar en el club, tengo ganas de terminar bien este torneo, con las mismas ilusiones que lo empecé. Vamos a enfocarnos en lo que viene”.
Semana intensa y un grupo unido
Douglas inició sus entrenamientos semanales el martes por la tarde, combinando tareas regenerativas con ejercicios tácticos. El jueves, en una práctica particular sin arqueros, Aranda probó dos equipos distintos, buscando variantes que permitan una reacción inmediata. Más allá del sistema o los nombres propios, el foco estuvo puesto en encontrar respuestas anímicas y futbolísticas.
Mientras tanto, desde adentro del plantel surgió una voz de respaldo. Agustín Pezzi, uno de los referentes del grupo, afirmó: “Estamos en un momento complicado, pero son rachas. El grupo está unido, está bien, y no tengo dudas de que lo vamos a sacar adelante trabajando, entrenando y haciendo siempre un poco más”. También reconoció errores y la necesidad de corregirlos rápidamente.
San Martín, otro que necesita puntos
El rival de turno tampoco llega en su mejor momento. San Martín de Formosa perdió en su debut ante Sportivo Belgrano y luego igualó frente a Atlético de Rafaela, acumulando apenas un punto. Será un cruce entre equipos urgidos, aunque en el caso de Douglas, la presión se amplifica por la situación de su técnico.
Con todo el contexto sobre la mesa, el partido en Pergamino adquiere tintes decisivos. Douglas no sólo juega por los puntos: juega por su futuro inmediato, por la continuidad de un cuerpo técnico que aún conserva el respaldo de los jugadores, y por la posibilidad de no quedar rezagado cuando el torneo recién empieza. Una derrota no sólo lo dejaría en el fondo de la tabla, sino que forzaría cambios en el banco. La cuenta regresiva ya empezó.