jueves 12 de marzo de 2026

Cruce de Los Andes: Anahí Cola y la pasión por correr en montaña

La atleta pergaminense cumplió el sueño de participar en uno de los cruces más tradicionales del trail running como lo es el Cruce de Los Andes.

25 de enero de 2026 - 08:00

Impulsada por una profunda pasión por correr en montaña, Anahí Cola logró concretar uno de los grandes objetivos que todo atleta de trail sueña alguna vez: realizar el Cruce de los Andes. La corredora, que comenzó a entrenar a los 44 años luego de una vida ligada al campo y a la docencia, fue protagonista de una experiencia inolvidable.

Entrevistada en el programa Fuera de Página (lunes a viernes de 10 a 12), del Canal de streaming de LA OPINION PLAY, contó sus inicios en el deporte: “Comencé entrenando con Luis Galizia y realmente tengo los mejores recuerdos. Mis primeras experiencias fueron en trail. Un día arranqué a correr y de entrada quería hacer el cruce, ese era mi objetivo. Creo que lo que vos quieras hacer, si lo querés y lo sentís, lo vas a lograr. Nunca había tenido contacto con el atletismo ni nada. Mi niñez fue en general en el campo, pero un día dije quiero correr, pero con esta visión, sabía que alguien había ido al cruce y me llamó mucho la atención esta carrera. Entonces le digo a Luis Galizia. El cruce de los Andes es una carrera de trail con tres días de duración y estás los tres días en campamento. Corres aproximadamente treinta y pico kilómetros de distancia cada día, es progresivo, no es que vos corres, hay otras carreras que vos por ahí corres un tramo y volvés a la base. Vas avanzando y los campamentos son en el medio de la montaña. Lo que tiene el trail entonces es esto de encontrarte con obstáculos todo el tiempo. Entonces me dijo Luis, ´listo vamos a entrenar para lograrlo´. Entonces me contacto con Cris Villata que lo quería hacer y empezamos a entrenar. Encontrar una compañera, además de un entrenador que deposite la confianza como en este caso es un montón”.

Anahí brindó más detalles de las travesías en montaña y sus comienzos: “Son carreras largas, lo más difícil, más allá de la carrera, que uno después lo da todo y estamos en manos de esa inmensidad que es la montaña. El tema es el entrenar, el trabajo previo es el que más tiempo lleva y está muy bueno. Yo empecé de grande a correr, a los 44 años y nunca es tarde para hacerlo. Comencé con el Raid de los Andes en abril de 2019 que es también otra carrera de 60 kilómetros que tiene es parecida en cuanto a la dinámica, pero corres en tres lugares diferentes. Primero en Salta, después en Jujuy y después en Salinas (Jujuy). Entonces vino bárbaro porque debido al cambio de fecha del Cruce, hicimos en abril el Raid y en diciembre el Cruce de los Andes. La realidad es que en esas dos primeras carreras llegué detonada”.

“El secreto es la disciplina”

“Desde que arranqué a correr no paré nunca. Siempre tuve continuidad, no me he lesionado. Voy de vacaciones y sigo corriendo. No paro. Creo que ahí está un poco la clave. La disciplina. La disciplina es el secreto. Además esa inocencia, la de las primeras carreras es lo más lindo. Cuando hicimos el raid, nos fuimos una semana y los días previos caminábamos 3, 4 horas por día. Llegó el día de la carrera, ya estábamos agotadas. Todo lo que sucedió en esa carrera. La inexperiencia, pero disfrutamos mucho el poder llegar. Después, con los años, uno se va perfeccionando. Trata de acompañar un poco con la alimentación previa, el descanso previo. Vas adquiriendo el conocimiento sobre la marcha. Siempre recuerdo lo de mis dos primeras carreras. Y de ahí no paré. Y cada año tenía dos o tres objetivos”.

Las distintas travesías de running

Anahí recordó las distintas competencias en las cuáles participó, acumulando una gran cantidad de kilómetros: “el máximo en kilómetros fue el Cruce de Los Andes, que fue en tres etapas. Después hice 42k en la Patagonia y en un mismo día los 55k de Utachi. Esa fue la máxima que hice. Después cruces también realicé. El primero fue hermosísimo porque fue en Pucón, en Chile y también hice cruces con mi amiga Tere Aranguren, en Villa La Angostura . Y después raid también hice dos más. Uno con mi hija que fue hermoso. Y el año pasado hice otro con otra amiga”.

La preparación para correr en la montaña

En cuanto a la modalidad utilizada para entrenar pensando en las aventuras de montaña, Anahí explicó: “Lo fundamental son las cuestas. Elegí Parque España, porque ahí tengo una escalera, la cuesta, que si bien no es tal, tiene una cuesta tranquila pero cuesta al fin. Los fines de semana nos vamos a entrenar a la autopista, que también tenemos cuestas que suman bastante asimetrías, sobre todo las laterales. Y también vamos a entrenar en el Arroyo para hacer cuestas en terraplén. Trato siempre de ir buscando el trabajo en cuestas, me sale esto de la docencia, de que no sea siempre lo mismo. Que no sea rutinario y a su vez, también tener diferentes terrenos para entrenar. También la idea es hacer algunos viajecitos en montaña para entrenar, más relajado, pero de paso entrenamos. Correr en calle es más seguro. En la montaña tenés lo visual, el equilibrio, un montón de cuestiones que está bueno, cada uno lo va tomando como quiera”.

Al referirse a la rutina necesaria para afrontar un trail, la atleta manifestó: “tenes que tener rutina de gimnasio, más que nada para correr montaña, bien fuerte las piernas, todo el cuerpo, entonces se tiene que acompañar con rutina de fuerza. Hoy hay muchos gimnasios que te pueden armar una rutina específicamente para la actividad. Yo voy a entrenar al de Marcelo Apesteguía. Específicamente me da ejercicios también que me sirvan para fortalecer las piernas, que con la experiencia me di cuenta que en las primeras carreras me quedaba sin piernas en la subida y me estaba faltando fuerza. Por eso digo que la cuesta es fundamental, porque te va preparando a tener fuerza”.

La conformación de su propio equipo

Con el correr de los años y los conocimientos adquiridos, Anahí Cola formó su propio team: ”después que Luis dejó, estuve entrenando con Ramiro Cabrera un par de años. Hice también varias carreras. Y después dejé y me empecé a entrenar sola. Corría a veces sola ó en grupo. Y hoy por hoy formé un team. Me jubilé el año pasado de la docencia y encontré esto. En realidad tenía amigas que años atrás me decían: ”¿Por qué no formas un grupo?. Me costó tomar la decisión. Hice la capacitación y después se dio esto de formar el team y realmente me gusta. Si bien está abierto a quien quiera venir a correr, tiene la particularidad de los que se van acercando tienen ganas de desafiar la montaña y algunos ya corren. El equipo se llama Trail Running Pergamino”.

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