Patricio D'Ottavio volvió a la Santa Fe-Coronda después de 28 años y fue quinto
El nadador pergaminense completó los 56 kilómetros de la tradicional maratón acuática en 8h. 39m. 32s. y se ubicó quinto entre 21 participantes aficionados.
Patricio D’Ottavio saliendo del agua luego de completar el recorrido de la Santa Fe-Coronda.
MARATON ACUATICA SANTA FE-CORONDA
A casi tres décadas de su última participación, el nadador pergaminense Patricio D’Ottavio volvió a lanzarse al desafío de la Maratón Acuática Internacional Santa Fe-Coronda, esta vez en una versión para aficionados, y lo hizo con una destacada actuación.
En la tercera y última ventana (fecha) de esta temporada para aficionados, el sábado 21 de febrero, el deportista de 54 años completó los aproximadamente 56 kilómetros del recorrido en 8h. 39m. 32s, registro que le permitió finalizar en el quinto puesto entre los 21 participantes.
Reconocido por su extensa trayectoria en aguas abiertas -que incluye cruces emblemáticos como el Río de la Plata (en 1997), el Estrecho de Gibraltar (1998) y el Canal de la Mancha (2000)-, D’Ottavio compitió en la tradicional maratón santafesina después de 28 años, ya que su anterior presencia había sido en 1998, cuando disputaba el Circuito Mundial de aguas abiertas.
“Pato” decidió afrontar nuevamente este desafío tentado por esta competencia para aficionados, una oportunidad que lo motivó a entrenar y volver a vivir desde adentro la carrera considerada “la más linda del mundo”.
El regreso a una carrera única
Para D’Ottavio, regresar a la Santa Fe-Coronda fue mucho más que una competencia. Significó reencontrarse con un evento que forma parte de la historia grande de la natación de aguas abiertas y que se distingue por el acompañamiento del público durante todo el recorrido.
“La última vez había sido en 1998. Hace un tiempo surgió esta posibilidad de hacerla como aficionado, porque a nivel profesional solo accede un grupo de elite muy reducido. Eso fue un incentivo, una zanahoria para entrenar y volver a hacer esta hermosa carrera”, contó en una entrevista en el programa Fuera de Página, de La Opinión Play y FM 105.1.
La competencia, que recorre unos 56 kilómetros, comienza en la costanera de Santa Fe, en Piedras Blancas, pasa por debajo del Puente Colgante y del Puente Carretero, y continúa por el río Santa Fe hasta unirse con el río Salado para luego transformarse en el río Coronda. En el trayecto, los nadadores pasan por Santo Tomé y Sauce Viejo hasta llegar al balneario municipal de Coronda.
El cierre tiene un detalle particular: los últimos 250 metros se realizan en contra de la corriente, lo que representa un esfuerzo extra luego de más de ocho horas de nado. “Si hay que disputar una posición se hace muy duro. Igual el aliento de la gente te empuja en esa última parte”, explicó.
Patricio D'Ottavio nadando
Disfrutar desde otro lugar
A diferencia de sus participaciones en el circuito mundial, en esta ocasión D’Ottavio encaró la carrera con una perspectiva distinta, priorizando el disfrute por sobre la exigencia competitiva. “Cuando es profesional hay tiempos y objetivos muy estrictos. Esta vez traté de disfrutar desde la primera brazada hasta la última, acompañado por la familia y mis hijas. Fue una sensación distinta”, expresó.
Comenzó a preparar la prueba a mediados del año pasado, adaptando los entrenamientos a su realidad actual. A diferencia de sus años en el alto rendimiento, hoy debe combinar la actividad deportiva con compromisos laborales y familiares. “Antes entrenaba en doble turno y era prácticamente lo único que hacía. Ahora hay que organizarse distinto: levantarse más temprano para nadar y después seguir con la vida diaria. No es el entrenamiento de alto nivel, pero con ganas y pasión se puede”, explicó.
Más allá de que su objetivo principal era completar la prueba y disfrutar la experiencia, el resultado final terminó siendo incluso mejor de lo esperado. Finalizó quinto en la clasificación general, en una competencia en la que los dos primeros buscaban marcas que les permitieran clasificarse para la próxima edición profesional.
“Los dos primeros son chicos de 17 años (Cristian Garato y Lola Merlo) que lo tomaron como prueba clasificatoria para poder participar en la próxima edición de profesionales. Después venían nadadores también más jóvenes que yo, con otro ritmo. Yo traté de no buscar una posición, disfrutarlo y tratar de nadar lo mejor posible a medida que iban pasando las horas y se hizo una linda carrera”, comentó.
D’Ottavio destacó además que la carrera la completó sin inconvenientes físicos y que el cuerpo respondió bien al exigente desafío. “Salió todo como estaba planificado: la hidratación, la guía, el ritmo. No hubo ninguna lesión ni dolor extraño, solo los normales de un esfuerzo así. La recuperación también fue buena”, señaló.
Pato en vivo
Patricio D'Ottavio repasó su regreso a la Santa Fe-Coronda en el programa Fuera de Página.
LA OPINION
La pasión por el agua
En este tipo de competencias cada nadador cuenta con una embarcación guía, desde la cual se controla el ritmo de carrera y se suministra la hidratación y alimentación durante el recorrido. En el caso de D’Ottavio, la encargada de guiarlo fue la entrenadora paranaense Gabriela Palavecino, hija de un guía que tuvo en los años 90.
Durante la prueba, cada 20 minutos recibía hidratación y, a lo largo de las horas, incorporaba geles energéticos y alimentos como banana para sostener el esfuerzo. Hoy, lejos del circuito mundial pero con la misma pasión por la natación, D’Ottavio sigue entrenando a diario y compartiendo la actividad con un grupo de nadadores máster. “Lo importante es seguir nadando mientras tenga salud. Es una actividad que forma parte de mi vida”, afirmó.
Con su regreso a la Santa Fe-Coronda, el nadador pergaminense no solo volvió a competir en una de las pruebas más emblemáticas de las aguas abiertas, sino que también demostró que la pasión por el deporte puede mantenerse intacta con el paso del tiempo. A 28 años de su última participación, “Pato” volvió a sumergirse en “la carrera más linda del mundo” y lo hizo con una actuación que quedará entre sus recuerdos más especiales.