La salud de Catalina Maglio, la niña pergaminense de 10 años gravemente herida en la explosión ocurrida durante la feria de ciencias del Instituto Comercial Rancagua el pasado jueves 9 de octubre, muestra señales alentadoras. Según el último parte difundido por la Dirección Médica del Hospital de Pediatría “Prof. Dr. Juan P. Garrahan”, Catalina “evoluciona en forma favorable, sin soporte respiratorio” y comenzó a “recuperar la conciencia en forma paulatina, respondiendo a órdenes simples”.
El comunicado oficial añade que la paciente “continúa internada en la Unidad de Cuidados Intensivos en compañía de ambos padres”, y que el equipo médico “realiza un seguimiento clínico estrecho y mantiene comunicación permanente con la familia”. La información fue difundida este martes y representa el primer parte que describe una evolución positiva tras varios días de extrema preocupación.
Cata fue trasladada en un vuelo sanitario
Catalina había sido trasladada en helicóptero sanitario el viernes posterior al siniestro, desde el Hospital “San José” de Pergamino hacia el Garrahan, donde permanece internada desde entonces. En aquel momento, la niña ingresó con politraumatismos severos y lesiones en la cabeza provocadas por el impacto de un objeto metálico que salió despedido durante la demostración experimental de una maqueta que simulaba la erupción de un volcán.
El grave accidente se produjo en el marco de una feria científica organizada por el Instituto Comercial Rancagua, de gestión privada, cuando los componentes químicos empleados para recrear la erupción generaron una reacción no controlada. El estallido causó heridas de diversa consideración a varias personas, entre ellas una docente de 45 años que también fue trasladada al Hospital “San Felipe” con lesiones serias, aunque fuera de peligro.
Desde entonces, las autoridades judiciales y de seguridad mantienen abiertas las pericias técnicas para establecer con precisión las causas del siniestro. Intervienen especialistas en explosivos, personal de Bomberos de la Policía y peritos de la Policía Científica bonaerense, bajo la coordinación de la fiscalía interviniente, que intenta determinar si hubo un error en la manipulación de los materiales o una falla en la preparación de la experiencia.
Mientras tanto, la comunidad de Pergamino ha acompañado de manera constante a la familia Maglio con expresiones de afecto, cadenas de oración y campañas solidarias. En los últimos días, los padres de Catalina manifestaron su profundo agradecimiento por las muestras de apoyo recibidas y por las iniciativas de colaboración económica que se impulsan para ayudarlos a afrontar los gastos derivados de la estadía en Buenos Aires.
La comunidad de Pergamino, Rancagua y todo el país se ha unido en una cadena de oraciones para pedir por su recuperación a través de un mensaje de fe que abarca a todas las religiones.
En redes sociales y medios locales, los mensajes de esperanza se multiplicaron tras conocerse el nuevo parte médico, que confirma la estabilidad del cuadro y la suspensión del soporte respiratorio mecánico, un paso clave en la recuperación. “Evoluciona en forma favorable”, reiteraron desde el Garrahan, subrayando la dedicación del equipo de profesionales que la asiste y la contención permanente a sus padres.
Aunque el proceso de recuperación será prolongado, el reporte oficial encendió una luz de optimismo en Pergamino, donde el caso conmovió a toda la comunidad educativa. En tanto, se espera que las investigaciones determinen responsabilidades y aporten claridad sobre lo sucedido en el establecimiento donde se produjo la explosión que cambió la vida de Catalina y dejó una huella profunda en la ciudad.