El intendente interino de Baradero, Nicolás Moreira, alertó sobre la delicada situación del servicio de agua potable en la ciudad, donde el consumo desmedido y fallas técnicas generan baja presión e incluso faltante en varios sectores, en medio de reclamos crecientes de los vecinos.
En declaraciones radiales, el jefe comunal reconoció que el sistema atraviesa un problema estructural que se viene agravando con el tiempo, y que actualmente se encuentra en una instancia crítica que requiere intervenciones urgentes y decisiones de fondo.
Crisis del agua en Baradero: consumo excesivo y falta de presión
Moreira fue contundente al describir el escenario actual: Baradero está extrayendo tres veces más agua de lo que realmente demandaría la población. Esta situación, según explicó, no solo evidencia un uso poco racional del recurso, sino que también impacta directamente en la presión del servicio.
En ese contexto, el intendente interino remarcó que existen grandes diferencias entre barrios. Mientras algunos vecinos padecen la falta de agua, en otros sectores se detectan consumos elevados para usos no esenciales, como el riego domiciliario.
Además, advirtió que muchas conexiones irregulares o intervenciones particulares sobre la red agravan el problema. “En la desesperación por tener agua, hay quienes colocan bombas directamente conectadas a la red”, explicó, una práctica que perjudica el funcionamiento general del sistema.
Fallas en el sistema: bombas fuera de servicio y reparaciones en marcha
A la problemática del consumo se suman fallas técnicas en la infraestructura. Moreira confirmó que una bomba ubicada en calle Mariano Moreno se encuentra fuera de servicio tras haberse quemado, lo que complica aún más el abastecimiento.
En paralelo, el municipio trabaja en la reparación integral de al menos dos bombas adicionales, aunque aún se evalúan posibles soluciones de emergencia para normalizar el servicio en el corto plazo.
El intendente señaló que todas las bombas operan sobre una única red, lo que implica que cualquier inconveniente impacta de manera directa en toda la ciudad. Esta característica del sistema vuelve más compleja la resolución inmediata del problema.
Obras necesarias y debate en el Concejo Deliberante
Más allá de las soluciones coyunturales, desde el Ejecutivo local reconocen que el problema de fondo está vinculado al estado de la red de distribución, especialmente en el casco céntrico, donde las cañerías requieren una renovación integral.
En ese sentido, Moreira adelantó que será necesario avanzar en un debate político para abordar la situación. La cuestión del consumo responsable y las inversiones en infraestructura serán ejes centrales de discusión en el Concejo Deliberante.
“Es un tema que tenemos que tratar con seriedad”, sostuvo el intendente interino, dejando en claro que la crisis hídrica no solo exige obras, sino también un cambio de hábitos en la comunidad para garantizar un servicio equitativo y sostenible.