Las altas temperaturas y la falta de lluvias están generando un impacto directo en el ambiente urbano de Ramallo. En ese contexto, se registró un aumento sostenido de la presencia de alacranes en distintos barrios, una situación que encendió la alerta sanitaria por los riesgos que implican sus picaduras, especialmente en niños y adultos mayores.
Calor extremo y cambio ambiental: las causas del fenómeno
El referente municipal en control de plagas, Fernando Landolfi, explicó que el incremento de alacranes está directamente vinculado al calor intenso y a los cambios ambientales. La sequía reduce los refugios naturales y obliga a estos arácnidos a desplazarse en busca de alimento, humedad y abrigo, lo que los acerca cada vez más a las viviendas.
Además, señaló que se trata de una especie con alta capacidad reproductiva. Las hembras son partenogenéticas, no necesitan machos para reproducirse y paren crías vivas, lo que acelera la expansión poblacional en zonas urbanas.
Alacranes de importancia médica y riesgos para la salud
Landolfi advirtió que la mayoría de los ejemplares detectados en Ramallo pertenecen a especies de importancia médica, como el Tityus carrilloi. En los últimos años, cientos de alacranes recolectados fueron enviados a centros especializados para la producción de suero antiescorpiónico.
Ante una picadura, recomendó no perder tiempo: capturar al ejemplar en un frasco y acudir de inmediato al centro de salud más cercano, sin intentar identificar la especie previamente.
Medidas de prevención en los hogares de Ramallo
Los alacranes suelen refugiarse en desagües, grietas, cámaras cloacales y espacios oscuros. Por eso, la prevención domiciliaria es clave: sellar desagües, tapar rendijas, colocar burletes en puertas y evitar caminar descalzo.
También se aconseja sacudir ropa y calzado antes de usarlos, separar las camas de las paredes y utilizar recipientes plásticos o de vidrio en las patas. El uso de lámparas ultravioletas permite detectarlos fácilmente durante la noche, mientras que el uso indiscriminado de insecticidas no suele ser efectivo.
Los principales reportes se concentran en la ciudad cabecera, zonas cercanas al río y antiguas trazas ferroviarias, aunque las redes cloacales facilitan su expansión. La recomendación final es clara: prevención, información y control permanente.