En estas horas, Rosa Rodríguez (32) es la argentina más famosa en España, con más likes en redes que Franco Mastantuono o el Cholo Simeone. Es que la nacida en Quilmes acaba de ganar el mayor pozo en la historia de la versión local de “Pasapalabra”, nada menos que 2,716.000 euros.
El programa de la cadena Atresmedia alcanzó este jueves 5 de febrero una audiencia promedio de casi cuatro millones de espectadores que verían ver el duelo de Rosa con el madrileño Manu Pascual, con el que llevaba nada menos que 307 programas consecutivos, desde 19 de noviembre de 2024, cuando ingresó al programa.
Cuando faltaban 3 segundos, Rosa respondió la última pregunta de El Rosco, una rueda alfabética que se había quedado en la M. “El apellido del jugador de fútbol americano que, en 1968, fue elegido el más valioso de la NFL”, inquirió Roberto Lean, conductor del ciclo. Y ella respondió “Morrall”. Y ganó. Y lloró.
Rosa ya acumulaba 168.600 euros en premio, había logrado ganar 96 entregas del programa, otras 91 empató con su rival, antes de llevarse el pozo de 2.716.000 euros.
Rosa, de Quilmes y la crisis del 2001 a Galicia
Cuando nació Rosa, el 18 de octubre de 1993, Argentina vivía la primera presidencia de Carlos Menem. Su papá había dejado Galicia cuando era chico para probar suerte en nuestro país y se animó a montar una pizzería en Quilmes.
Sin embargo, las cosas no salieron como había planeado y la crisis económica del 2001 lo decidió a desandar el camino y regresar a su tierra natal con su familia: esposa y cuatro hijos: María, Enrique, Alejandra y Rosa, quien entonces tenía ocho años.
La educación, clave en el progreso de Rosa
Sin olvidar ni a Quilmes ni a la Argentina, Rosa forjó una brillante carrera en el área de la educación: estudió Filología Inglesa, tiene un máster en Lingüística, y otros en Educación y Neurociencia. Es profesora universitaria de Español como lengua extranjera para estudiantes internacionales, y está pensando seriamente en cursar una carrera más, Psicología.
Según reveló al diario El Mundo, Rosa es una apasionada de la cocina, “la mejor manera de descubrir culturas y sabores nuevos”. En especial, las masas, sin duda por herencia de su padre, el pizzero de Quilmes.
El impulso familiar
En tanto fue su madre la que empujó a Rosa a animarse a concursar en el Pasapalabra. "Durante la pandemia volví a vivir con mis padres, y por las tardes nos sentábamos a ver concursos. A mi madre le encantan. Y tanto insistió que me convenció a anotarme”.
Rosa, agradecida a su familia, que tanto la apoyó, ya dijo que entre las primeras cosas que hará con el premio es invitar a toda la familia a un viaje a la Argentina. (DIB)