El 5 de febrero falleció en Pergamino, a los 96 años, Rosa Margarita D'Anna de Piaggio, conocida en el ámbito artístico como Rury Piaggio, actriz que formó parte de una generación que impulsó y consolidó el teatro independiente en la ciudad.
Nacida el 8 de diciembre de 1929, comenzó a vincularse con la actividad teatral en una etapa en la que los elencos vocacionales empezaban a ganar protagonismo en Pergamino. Uno de sus primeros trabajos destacados fue en “Ha llegado un inspector”, presentada en 1957 bajo la dirección del doctor Alberto De Miguel, dentro del elenco experimental del Club Social. Aquella experiencia marcó el inicio de un recorrido que la llevaría a integrar distintos proyectos escénicos locales.
Al año siguiente participó en “Luz de gas” y, tras la reorganización del grupo original, se incorporó a Tablado Teatro Libre, espacio que reunió a varios de los protagonistas del movimiento teatral independiente de la época. Allí actuó en montajes como “La zorra y las uvas”, de Guilherme Figueiredo, y “Historia de Blas Aldao” (1960), obra escrita y dirigida por Jorge Grasso que incluso llegó a presentarse en la ciudad de Buenos Aires.
Pilar fundamental del teatro independiente
A lo largo de los años sesenta formó parte de diferentes puestas que acercaron al público local textos de autores contemporáneos y clásicos. Entre ellas se cuentan “El pan de la locura” de Carlos Gorostiza (1961), “La cantante calva” de Eugène Ionesco (1962) y “Melocotón en almíbar” de Miguel Mihura (1963), títulos que evidencian la diversidad de estilos y géneros que atravesó su carrera.
Cuando el grupo Tablado dejó de funcionar, Piaggio participó en nuevas iniciativas teatrales que buscaban sostener la actividad independiente. Entre ellas se destacó la creación de la Escuela de Teatro de Pergamino, inaugurada en 1964, y el posterior surgimiento del Grupo Teatro Pergamino (GTP), donde también participaron su hermana Ana D’Anna y el actor Rubén Albarracín.
Durante la segunda mitad de la década del sesenta continuó explorando distintos formatos escénicos, incluyendo recitales poéticos con textos de Jacques Prévert y Federico García Lorca, así como propuestas que combinaban teatro, música y poesía. Más adelante intervino en producciones como la comedia musical “Oh Macbeth” (1969) y en montajes dirigidos por Ana D’Anna, entre ellos “Hola Nina” (1972) y “El lazarillo de Tormes” (1973).
En 1976 integró el elenco de “Tal como fuimos”, de Arthur Adamov, y poco tiempo después se radicó en Buenos Aires, donde continuó vinculada al teatro en distintas experiencias artísticas.
Además de su actividad como actriz, Piaggio tenía un profundo interés por la cultura francesa. Dominaba ese idioma y, desde fines de la década de 1990, colaboró en la traducción de óperas en francés, aportando su conocimiento y sensibilidad artística a ese campo.
Madre de Karina y Bruno, abuela de Ian y hermana de Ana D'Anna, su figura quedó asociada a una etapa de intensa actividad teatral en Pergamino. Con su partida se despide una de las protagonistas de aquella generación que contribuyó a consolidar la escena cultural de la ciudad.