Tras la inundación de abril de 1995 y diciembre de 2016, Pergamino volvió a enfrentar nuevos eventos similares, en enero y abril de 2017. La primera, mencionada por su magnitud, provocó el desborde de la red hidráulica, gran parte del casco urbano bajo el agua y personas que fallecieron; en el segundo caso, también hubo serios problemas lo que resultó anegamiento de varias cuadras y viviendas, dejando en evidencia las debilidades del sistema de drenaje.
Frente a esta situación crítica, se implementaron obras que pueden dividirse en dos grandes grupos: de carácter paliativo, orientadas a mitigar efectos inmediatos de futuras lluvias intensas, y las estructurales, concebidas para resolver de manera integral los problemas de fondo relacionados con las inundaciones.
Obras paliativas para prevenir la inundación
Entre las paliativas se destaca la instalación de cuatro estaciones de bombeo distribuidas en distintos puntos de la ciudad, así como limpieza y reconfiguración del Arroyo Pergamino. “Esta última obra incluyó la eliminación de numerosos obstáculos que ralentizaban el escurrimiento del agua, permitiendo así un flujo más eficiente. La intervención se realizó en tres etapas, extendiéndose hasta la localidad de Arrecifes, donde se incorpora el caudal del río Salto”, explicaron a LA OPINION. “Sin embargo, la obra no avanzó desde ese punto hacia el Río Paraná, lo cual genera interrogantes respecto a su alcance definitivo. Aun así, los trabajos permitieron amortiguar de manera significativa las recientes inundaciones en Arrecifes, que podrían haber sido mucho más severas sin estas mejoras”, agregaron ante la consulta que hizo este medio.
Trabajos en varias zonas de Pergamino
En Pergamino también se ejecutaron tareas de saneamiento en el Arroyo Chu - Chú y se liberaron obstáculos construyendo además nuevos terraplenes del Arroyo Pergamino, particularmente en los barrios Belgrano y Güemes. “Estas acciones contribuyeron a reforzar la protección de zonas históricamente vulnerables, donde incluso una leve crecida del Arroyo generaba desbordes y anegamientos. Asimismo, se construyeron defensas perimetrales en otros barrios, como por ejemplo Kennedy, lo cual fortaleció aún más la contención en sectores críticos”, contaron.
En cuanto a las obras estructurales, se retomó y continuó la ejecución del ambicioso proyecto de saneamiento integral de Pergamino, vigente desde 2008. “Este plan contempla la implementación de grandes conductos pluviales y sistemas de defensa para canalizar adecuadamente los excedentes hídricos urbanos. Si bien algunas de estas obras aún no se han concretado, varias etapas clave han sido ejecutadas”, resaltaron este lunes, previo a un nuevo aniversario de la trágica inundación de 1995.
Entre ellas, se destacan la construcción del ramal Florencio Sánchez, en dos tramos, y la intervención en el barrio Hernández, que incluyó un conducto sobre la calle Schumacher hasta el Arroyo Pergamino. Más recientemente, la ciudad ha sido testigo del avance del denominado ‘Ramal Norte’, una obra de gran envergadura destinada a captar y encauzar los excedentes generados por el Arroyo Chu - Chú. Este ramal no solo contempla un sistema de captación casi total de las aguas del Arroyo, sino que además se articula con otros ramales secundarios que se extienden hacia la ruta Nº 188, abarcando diversas áreas y con colectores importantes que recorren avenidas claves”, le dijeron a LA OPINION.
El “Ramal Norte”
La proyección final del “Ramal Norte” incluye su conexión con un sistema de captación de aguas de lluvia, lo cual permitiría brindar una solución definitiva a los reiterados problemas de inundación que afectan a la zona norte de Pergamino.
Independientemente, resaltaron que “estas realizaciones que se hicieron en los últimos años son importantes, pero ante una crecida significativa del Arroyo sería la represa el proyecto estructural que corresponde, como así también mayor ampliación de los ramales y colectores que trabajarían con la propia represa; lo que quiero decir es que sin tenemos un evento similar al de 2016 habría problemas en sectores de la ciudad y eso hay que dejarlo claro. Mucho se hizo, pero fenómenos climáticos como los que sucedieron recientemente en localidades vecinas también provocarían dificultades en Pergamino”, advirtieron.
Estaciones de bombeo
Además, están las estaciones de bombeo en varios puntos de Pergamino que permiten quitar el agua de las calles y devolverla al Arroyo; una estación de bombeo es un pozo de hormigón con la capacidad suficiente para recibir esta cantidad de agua y la reingresa al Arroyo Pergamino; las estaciones cuentan con bombas muy sofisticadas, que se activan cuando el nivel del agua aumenta. Cada estación tiene un inmenso grupo electrógeno de 750 KVA, con lo cual si hubiera un corte de luz automáticamente se encienden los equipos.