Los controles de tránsito que se vienen desarrollando de manera sostenida en Pergamino comienzan a mostrar un dato alentador: disminuye la cantidad de conductores que dan positivo en los test de alcoholemia. Si bien todavía continúan apareciendo casos graves y preocupantes, desde el Municipio destacan que la tendencia general es descendente y la atribuyen al fortalecimiento del programa “Tolerancia Cero”, que se despliega en distintos puntos de la ciudad durante los fines de semana, feriados y horarios nocturnos.
Tolerancia Cero y operativos en Pergamino
La política de Alcohol Cero al volante se transformó en uno de los ejes principales de la seguridad vial en Pergamino. Durante los últimos meses, los operativos fueron intensificados por la Subsecretaría de Inspección General y Tránsito, con retenes móviles en avenidas, accesos, sectores céntricos y zonas de gran circulación.
De acuerdo con los registros oficiales, la cantidad de automovilistas y motociclistas infraccionados por conducir luego de haber consumido alcohol comenzó a reducirse en comparación con los primeros controles del año. El cambio es interpretado por las autoridades como una señal de que el mensaje empieza a generar conciencia entre los vecinos.
Tránsito y seguridad vial
Desde el Municipio sostienen que el endurecimiento de los controles produjo un cambio de conducta. Hoy son cada vez más las personas que, antes de salir, deciden designar a un conductor responsable, utilizar remises, aplicaciones de viaje o directamente evitar manejar después de una reunión o una salida nocturna.
Los operativos “Tolerancia Cero” no solamente apuntan a detectar alcoholemias positivas. También contemplan la verificación de documentación, el uso del casco en motociclistas, el cumplimiento de las normas de tránsito y la detección de otras infracciones, como escapes antirreglamentarios o la falta de seguro y licencia.
Importante trabajo para prevenir accidentes
En Pergamino, la presencia de inspectores se volvió habitual durante las madrugadas de viernes, sábados y vísperas de feriados. Los retenes suelen instalarse de manera sorpresiva y rotativa, lo que impide que los conductores puedan prever los puntos de control. Esa modalidad es considerada clave para aumentar la efectividad de los procedimientos.
Las autoridades remarcan que el objetivo no es únicamente sancionar, sino prevenir accidentes y salvar vidas. En ese sentido, recuerdan que el alcohol sigue siendo uno de los factores de riesgo más frecuentes en los siniestros viales, junto con el exceso de velocidad y el uso del teléfono celular al volante.
El programa “Tolerancia Cero” comenzó con un fuerte componente de concientización, pero con el correr de los meses sumó controles más estrictos y sanciones más severas. La normativa vigente establece que cualquier conductor que registre alcohol en sangre puede ser infraccionado, con retención de la licencia, secuestro del vehículo y multas económicas.
Pese a la baja general de los casos positivos, desde el área de Tránsito reconocen que aún se detectan episodios extremos, con conductores que superan ampliamente los niveles permitidos. Son situaciones que generan preocupación porque evidencian conductas de altísimo riesgo, tanto para quienes manejan como para terceros.
No obstante, el dato que más valoran las autoridades es que, sobre el total de controles realizados, cada vez es mayor el porcentaje de conductores que circulan sin haber consumido alcohol. Esa evolución es considerada un indicador positivo y una muestra de que la política pública empieza a dar resultados.
Alcoholemias positivas
La reducción de alcoholemias positivas también se vincula con otro fenómeno que Pergamino viene mostrando desde comienzos de año: la baja en la cantidad de siniestros viales. Para el Municipio, ambas variables están directamente relacionadas y forman parte de una misma estrategia integral de prevención.
En ese marco, el Gobierno local confirmó que los operativos continuarán durante todo el año y que incluso podrían incrementarse en fechas especiales, celebraciones y fines de semana largos, cuando suele aumentar la circulación nocturna y el consumo de alcohol.
El mensaje oficial vuelve a ser claro: en Pergamino, alcohol y conducción no son compatibles. Y mientras crecen los controles y bajan los casos positivos, la ciudad busca consolidar una nueva cultura vial basada en la responsabilidad, la prevención y el respeto por la vida.