En una entrevista con LA OPINION que tuvo como escenario el gimnasio Sport Club, “Lucho” dejó en claro que, más allá de la falta de experiencia en carreras de montaña, irá a competir “como siempre”: dando todo.
“Fue algo inesperado”
El propio Dragi reconoce que esta competencia no estaba en los planes inmediatos. “Inesperado porque lo tenía como un deseo para fin de año y se adelantó. Tengo contrato con una marca que me acompaña hace cuatro años, que es Sox, y esto surgió de manera imprevista”, explicó.
Acostumbrado a planificar cada temporada con precisión, esta vez tuvo que adaptarse a una oportunidad que apareció de golpe. Y aunque no era el momento previsto, no dudó en aceptar el reto. “Es un desafío totalmente distinto. Yo soy un atleta de pista y de calle, de ruta. Esto es algo nuevo para mí”, remarcó.
Preparación con lo que hay
El cambio de superficie y geografía obligó a modificar la preparación, aunque sin perder la esencia de su rutina. “Me preparo como siempre, como me preparé toda mi vida, entrenando cada día. Lo que pasa es que ahora me cambia el terreno, me cambia bastante la geografía”, contó.
Ante la imposibilidad de entrenar en montaña, Dragi apeló a los recursos locales: “Hice lo que pude, entrenando en el terraplén y acumulando altimetría en las máquinas de Sport Club”. Además, buscó asesoramiento en corredores experimentados: “Al primero que llamé fue a Gabriel Muñoz, un amigo que me dio el deporte. El año pasado fue tercero en estos 21K de Patagonia Run. Me dio muchísimos tips”.
También sumó consejos de otros referentes: “Hablé con Mauricio Mesonero, con Ramiro Cabrera, con todos los que hacen montaña. Cada uno te aporta algo distinto”.
Un cambio técnico total
El paso al trail implica una transformación profunda en la forma de correr. Desde el calzado hasta la estrategia. “Yo no suelo probar el calzado antes de competir, en los seis maratones que corrí nunca lo hice. Pero esta vez es distinto, tenía que hacerlo”, explicó.
Y agregó: “Se siente raro. Uno está acostumbrado a competir con zapatillas con placa de carbono y esto no tiene, es una zapatilla con taquitos. Es otra sensación completamente distinta”.
La dureza de la montaña
El circuito que enfrentará no es sencillo. Con más de 1.200 metros de desnivel positivo, presenta exigencias desconocidas para él. “El acumulado es de 1.230 metros y hay un pico de 990 metros antes del kilómetro 9. Yo creo que hay que ser moderado hasta ahí y después tratar de bajar lo más rápido posible”, analizó.
Sin experiencia en este tipo de pruebas, su estrategia será también de aprendizaje: “No tengo experiencia en montaña, así que voy a ir a copiar un poco, a ver qué hacen los atletas”. Incluso deberá adaptarse a situaciones poco habituales: “Lo primero que me dijeron es ‘no te asustes si tenés que caminar’. Y bueno, si hay que caminar, caminaremos. Va a ser un desafío mental”.
A diferencia de las carreras de calle, el trail exige llevar equipamiento durante la competencia. “Voy a ir con un cinturón, con geles, sales, agua. No me gusta correr con nada, siempre intento ir lo más liviano posible, pero esto es otra historia”, explicó. Y añadió: “También es un desafío correr con peso. Tenés que entrenarlo, acostumbrarte”.
“Voy a darlo todo”
Más allá de las dificultades, Dragi mantiene su esencia competitiva intacta. “El objetivo es darlo todo, no especular. Competir y tratar de correr lo más rápido que se pueda, al mejor ritmo que salga”, afirmó.
La experiencia previa en terrenos serranos le dejó una advertencia clara: “Estuve en el Valle de Traslasierra hace un mes y medio y es duro realmente. Pero bueno, voy a ir a competir como siempre”.
El debut en montaña no es solo una carrera más. Puede abrir una nueva etapa en su trayectoria. “Yo sé que esto es una puerta a un mundo que todos me dicen que es un viaje de ida”, reflexionó. Incluso ya piensa en desafíos mayores: “Mi deseo es ir a correr a Utacch (Ultra Trail Amanecer Comechingón) en octubre, quiero competir en las 100 millas, pero primero vamos por esto”.
Sin dejar la calle
A pesar de esta incursión, Dragi no descuida sus objetivos para este año. “Esto ya me modificó porque tenía que correr 5.000 metros en pista en Rosario y no pude. Pero lo que viene después no lo cambio”, aseguró.
Entre sus próximos compromisos figuran los 21K de Fila el 19 de abril y los 10K de Fiestas Mayas (25 de mayo), donde buscará mejorar su marca. “Quiero bajar de los 32 minutos en 10K. Estoy en 32m. 09s, estoy ahí, pero hay que lograrlo”, dijo.
Y más adelante, el gran objetivo: “El Maratón de Rosario (28 de junio) va a ser Campeonato Nacional y Sudamericano. La vara está alta, no sé si me voy a volver a superar, pero lo voy a intentar, voy a ir a pelear como lo hago siempre”.
Mentalidad de maratonista
El enfoque mental sigue siendo una de sus principales fortalezas. “Si no está el foco, no se hace. Y si está el foco, se hace”, sostuvo. Y dejó una frase que resume su filosofía deportiva: “Voy a pelear como siempre. Prefiero morir de pie que de rodillas”.
Agradecimientos y entorno
Antes de cerrar la charla, Dragi destacó a quienes lo acompañan en su carrera: “Agradezco a Sox, Kiro Energy, Cocó Alimentos, Dietética Olivos, al Municipio de Pergamino, mi familia, Sport Club, a Dante, a Quántica y a todos los que están en el día a día”.
El próximo miércoles 8 de abril, en el sur argentino, Luciano Dragi enfrentará un desafío completamente nuevo. Sin experiencia en la montaña, pero con la determinación de siempre, buscará trasladar su espíritu competitivo a un terreno desconocido.