domingo 29 de marzo de 2026

Ni el aumento de la nafta reactiva el mercado: la venta de GNC cayó un 30% en Pergamino

Las estaciones de Pergamino no registran una baja de estas características en el GNC desde la época de la pandemia.

29 de marzo de 2026 - 07:07

La venta de Gas Natural Comprimido (GNC) en las estaciones de servicio de Pergamino atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. De acuerdo con datos relevados entre operadores y expendedores locales, el expendio del combustible registró una caída cercana al 30 por ciento durante los últimos meses, una retracción que preocupa al sector y que refleja con claridad el impacto de la situación económica sobre los hábitos de consumo de los automovilistas.

Problemas en general

El dato resulta aún más llamativo si se tiene en cuenta que, en paralelo, la nafta continuó aumentando de precio. Tradicionalmente, cada incremento en los combustibles líquidos generaba un traslado casi automático hacia el GNC, considerado durante décadas como la alternativa más económica para quienes utilizan el vehículo de manera intensiva. Sin embargo, esta vez el fenómeno no se produjo. Ni las sucesivas subas en la nafta ni el incremento en el gasoil lograron mover el mercado del GNC en Pergamino.

Por el contrario, estaciones de servicio advierten que el nivel de ventas siguió cayendo incluso en semanas en las que los combustibles tradicionales registraron aumentos; la explicación, coinciden en señalar desde el sector, está vinculada principalmente con la pérdida de poder adquisitivo de los usuarios y con un cambio de comportamiento cada vez más marcado.

A este panorama se suma un nuevo ajuste en el valor del combustible gaseoso. Desde esta semana, el metro cúbico de GNC pasó a costar 895 pesos en las estaciones de servicio de la ciudad, consolidando una tendencia alcista que se viene repitiendo mes tras mes. Aunque todavía continúa siendo más barato que cargar nafta, la diferencia ya no es tan amplia como hace algunos años y eso comenzó a modificar la ecuación económica de miles de automovilistas.

GNC, un mercado en baja

Hasta hace poco tiempo, el GNC ofrecía una ventaja contundente: permitía recorrer muchos más kilómetros con un gasto considerablemente menor. Esa diferencia justificaba la instalación de equipos, el tiempo de espera para cargar e incluso algunas incomodidades derivadas de su utilización. Hoy, en cambio, la brecha se achicó de manera significativa. El aumento constante del metro cúbico, sumado a la suba en los costos de mantenimiento de los equipos y a la crisis general del consumo, hicieron que muchos usuarios dejaran de ver al GNC como una opción tan conveniente.

En Pergamino, los expendedores señalan que actualmente existen dos comportamientos claramente diferenciados. Por un lado, están quienes continúan utilizando GNC, pero cargan menos cantidad o espacian las visitas a las estaciones. Es frecuente que conductores que antes llenaban el tubo dos o tres veces por semana ahora lo hagan una sola vez o directamente esperen varios días más antes de volver a cargar.

Por otro lado, hay automovilistas que comenzaron a alternar entre GNC y nafta, una práctica que tiempo atrás era mucho menos habitual. En muchos casos, optan por utilizar nafta para trayectos cortos o urbanos y reservan el GNC únicamente para viajes más largos. También hay quienes, directamente, volvieron a utilizar combustibles líquidos porque consideran que la diferencia económica ya no compensa las esperas o las limitaciones propias del sistema.

Un sector preocupado en Pergamino

Desde el sector explican que el mercado cambió de manera notoria. Antes, cada vez que la nafta aumentaba, las estaciones de GNC registraban un crecimiento inmediato de la demanda. Incluso había jornadas con filas de vehículos y picos de carga en determinados horarios. Hoy ocurre exactamente lo contrario: los aumentos en la nafta ya no alcanzan para generar un traslado masivo hacia el gas.

La razón principal es que el bolsillo de los usuarios se encuentra cada vez más deteriorado. Muchas familias tuvieron que reorganizar sus gastos y reducir al mínimo el uso del vehículo. En ese contexto, la baja en el consumo de GNC no sólo responde a una pérdida de competitividad frente a otros combustibles, sino también a una menor circulación general.

Los trabajadores que utilizan el auto para trasladarse todos los días, los remiseros, repartidores y pequeños comerciantes son algunos de los sectores que históricamente sostuvieron la demanda de GNC. Sin embargo, la menor actividad económica también repercutió sobre ellos. Menos viajes, menos trabajo y menos movimiento en las calles se traducen directamente en una caída del combustible expendido.

A esto se agrega otro factor que los estacioneros consideran clave: el envejecimiento del parque automotor con equipo de GNC. En los últimos años disminuyó notablemente la instalación de nuevos equipos. Muchos conductores no están dispuestos a afrontar ese gasto inicial, mientras que otros prefieren cambiar de vehículo o seguir utilizando únicamente nafta.

Instalación en suspenso

La instalación de un equipo nuevo representa una inversión importante, y aunque en otros momentos podía amortizarse rápidamente gracias al ahorro en combustible, hoy ese cálculo resulta mucho menos favorable. La recuperación del dinero invertido demanda más tiempo y, en un escenario de incertidumbre, son pocos los que se animan a realizar ese desembolso.

Desde las estaciones de servicio de Pergamino reconocen que la situación genera preocupación. El GNC representa una parte importante de la facturación diaria y la caída en las ventas repercute de manera directa sobre la rentabilidad. Al mismo tiempo, los costos operativos continúan aumentando: sube la energía, se incrementan los gastos de mantenimiento, los salarios y los insumos, mientras que el volumen vendido se reduce. “Antes, cuando aumentaba la nafta, automáticamente se veía más movimiento en las islas de GNC. Ahora eso ya no pasa. La gente directamente usa menos el auto o carga lo justo”, explicaron desde una de las estaciones consultadas.

Futuro incierto

La preocupación no sólo alcanza a las ventas actuales, sino también al futuro inmediato del sector. Los empresarios del sector advierten que, si continúa la caída del consumo, será cada vez más difícil sostener la estructura operativa sin trasladar nuevos incrementos al precio. Esa posibilidad, a su vez, podría profundizar todavía más la retracción de la demanda.

De esta manera, el mercado del GNC en Pergamino atraviesa una paradoja inédita: aun con la nafta en constante aumento, el combustible gaseoso no logra recuperar terreno. El histórico refugio económico para miles de automovilistas perdió parte de su atractivo y ya no consigue seducir a los usuarios como lo hacía años atrás.

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