La provincia de Buenos Aires aprobó una nueva actualización de las tarifas del servicio eléctrico que comenzará a regir a partir del 1° de julio y que impactará en las facturas de los usuarios residenciales, comerciales e institucionales de todo el territorio bonaerense. La medida fue oficializada mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial y contempla tanto las modificaciones introducidas por el Gobierno nacional en el esquema de subsidios energéticos como una actualización transitoria de diversos componentes que integran el costo final de la prestación del servicio.
Según se informó, la decisión surge a partir de un recálculo realizado por el Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (Oceba), luego de los cambios establecidos por la Secretaría de Energía de la Nación en el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), mecanismo que actualmente determina qué usuarios reciben asistencia estatal para afrontar el costo de la energía.
Tarifas más caras
La actualización llega en un contexto de reordenamiento tarifario impulsado a nivel nacional, donde el objetivo oficial es reducir progresivamente el peso de los subsidios sobre las cuentas públicas y concentrar la ayuda estatal en aquellos sectores que presentan mayores dificultades para afrontar el pago de los servicios esenciales.
Uno de los aspectos centrales de la resolución tiene que ver con la modificación de la bonificación adicional extraordinaria destinada a los usuarios alcanzados por el esquema de subsidios energéticos.
De acuerdo con lo dispuesto por las autoridades, el beneficio correspondiente al mes de junio pasó del 10,67% al 11,97% sobre el consumo base subsidiado. Aunque la variación parece reducida en términos porcentuales, obligó a recalcular los cuadros tarifarios vigentes desde el pasado 1° de junio y generó una actualización de las escalas aplicadas a los beneficiarios.
Desde el Gobierno provincial explicaron que esta corrección busca adecuar los valores facturados a las disposiciones nacionales y garantizar que los usuarios alcanzados por el programa continúen recibiendo la asistencia prevista por el régimen vigente.
Qué componentes aumentan
Además de las modificaciones vinculadas a los subsidios, la resolución aprobó una actualización transitoria de varios componentes que integran la tarifa eléctrica.
Entre ellos se encuentran el Valor Agregado de Distribución (VAD), que remunera la actividad de las distribuidoras; el Sobrecosto por Generación Local (SGL); el Agregado Tarifario (AT); y el Cargo de Transición Tarifaria (CTT), conceptos que forman parte de la estructura de costos del servicio y que se reflejan en el monto final que reciben los usuarios.
Estos ajustes comenzarán a aplicarse en las facturas emitidas desde julio y tendrán diferente impacto según la categoría de usuario y el nivel de subsidio recibido. En el caso de los usuarios residenciales que no cuentan con subsidios, la resolución establece un incremento cercano al 5% en el cargo fijo, es decir, el importe que se abona independientemente del nivel de consumo registrado durante el período de facturación.
A su vez, el cargo variable, que depende de la cantidad de energía consumida, experimentará una actualización aproximada del 2%.
Para los usuarios alcanzados por el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados, el impacto será más moderado. Según los cálculos oficiales, el cargo fijo registrará una suba cercana al 2%, manteniéndose la asistencia estatal destinada a reducir el peso de la factura sobre los hogares de menores ingresos.
Cómo funciona el esquema
La normativa provincial mantiene sin cambios los precios mayoristas de la energía, la potencia y el transporte definidos por el Gobierno nacional para el período comprendido entre mayo y julio de 2026.
También continúa vigente el actual sistema de subsidios focalizados, que contempla una categoría específica de usuarios residenciales considerados necesitados de asistencia estatal para acceder al consumo básico de energía eléctrica.
En este esquema, los beneficiarios reciben descuentos sobre los primeros 300 kilovatios hora mensuales durante los períodos de mayor demanda energética, especialmente en los meses de temperaturas extremas. Durante el resto del año, la bonificación se aplica sobre los primeros 150 kilovatios hora consumidos.
Todo consumo que exceda esos límites se factura a precio pleno, sin subsidios, una modalidad que busca incentivar un uso más eficiente de la energía y focalizar los recursos públicos en los consumos considerados esenciales.
Beneficios que continúan
La resolución también ratifica la continuidad de diversos beneficios que alcanzan a sectores específicos de la comunidad. Entre ellos se encuentran los descuentos destinados a clubes de barrio, entidades de bien público y usuarios incluidos en la tarifa social, quienes seguirán accediendo a mecanismos de asistencia para afrontar el pago del servicio eléctrico.
Asimismo, se actualizaron los valores correspondientes a los usuarios que generan energía renovable e inyectan los excedentes a la red eléctrica mediante sistemas de generación distribuida, una modalidad que ha mostrado un crecimiento sostenido en distintos puntos de la provincia gracias a la incorporación de paneles solares y otras tecnologías de generación limpia.
Con esta nueva actualización tarifaria, el Gobierno bonaerense busca adecuar el cuadro de costos del servicio eléctrico a las modificaciones nacionales y garantizar la continuidad de las prestaciones, aunque la medida volverá a tener impacto en la economía de los hogares y comercios que, desde julio, deberán afrontar nuevos incrementos en sus facturas de electricidad.