Walter Juárez vuelve a estar entre los mejores del país. El artista pergaminense competirá entre este sábado y el domingo en la final del Certamen Para Nuevos Valores Pre Cosquín, el escenario más importante para quienes aspiran a llegar al Festival Nacional de Folklore. Será su tercera final y, esta vez, con la ilusión intacta. “Esperemos que este año se nos pueda dar; estamos muy felices”, expresó en diálogo con el programa Fuera de Página, que se emite por LA OPINION Play y FM 105.1.
Juárez accedió a la instancia decisiva tras ganar la sede Pergamino en noviembre del año pasado, donde se impuso en el rubro Solista Vocal junto a Pablo Ivalo. En esa misma jornada también resultaron ganadores Aldana López, en Solista Instrumental, y María Córdoba junto a Nicolás Giménez, en Pareja de Baile Tradicional.
Respecto de lo que significa volver a competir en una final nacional, el cantante reconoció la carga emocional que implica esta instancia. “Cada una de las finales tuvo lo suyo, pero este caso es muy especial porque se fueron dando algunas cosas y lo estamos viviendo con mucha ansiedad, con ganas de que ya llegue el día de la final y poder presentar lo que venimos preparando”.
Las canciones y la propuesta artística
Para llegar a la final, los participantes deben presentar un repertorio de seis canciones, entre las cuales una es elegida por el artista y otra por el jurado. “En este caso nosotros elegimos La encendida, una chacarera de Pica Juárez, y el jurado nos eligió una zamba titulada El Anacleto del viento, de Litin Ovejero”, detalló.
Si bien Juárez es identificado principalmente con el género melódico, su vínculo con el folklore se fue consolidando con el tiempo. “Los que me conocen saben que soy muy apasionado de la música, me gusta recorrer diversos géneros y el folklore me fue atrapando de a poco. Hace ya unos cuantos años que empecé a tocarlo primero y después a cantarlo, y me fui enamorando. La zamba es muy parecida a la balada así que me llevo bastante bien”.
Para la final, el artista ya tiene definida la orientación de su presentación. “De las seis que presentamos nos quedan cuatro. Tenemos pensado hacer una zamba, con la que tengo más recursos y me permito traer otras cosas de otros géneros”.
El equipo de Walter Juárez y el sueño de ganar
Juárez subirá al escenario acompañado por músicos de su confianza. “Me acompañan mi amigo Zoilo Bartolo en guitarra base (ganador de Talentos en Escena) y Nahuel Velázquez en bombo. Yo, además de cantar, voy a tocar el piano”.
La posibilidad de consagrarse tiene un significado especial, no solo a nivel personal sino también para la ciudad. “Ganar me convertiría en el primer solista vocal de Pergamino del certamen. Son muchas cosas, yo estoy muy emocionado porque también es un sacrificio. La gente que fue al Pre Cosquín sabe que es un sacrificio muy grande viajar y estar. Así que si se puede dar sería una alegría muy grande”.
En cuanto a los competidores, el enfoque está puesto puertas adentro. “Estuvimos mirando con Zoilo, pero sinceramente muy poco, decidimos enfocarnos en lo nuestro. Fueron nueve noches de semifinales de las cuales pasaron dos cantantes, es decir que estaríamos entre los 18 finalistas del país y esto ya es un montón”.
Una carrera en constante crecimiento
La historia musical de Walter Juárez tiene más de dos décadas de recorrido. Desde su recordada participación en 2012 en el programa Soñando por cantar, conducido por Mariano Iúdica, su carrera no dejó de crecer. “Yo toco desde los 10 años y hasta hoy con 38 años he ido logrando cosas. Así que puedo decir que ese programa me abrió muchísimas puertas”.
Ese camino también lo llevó a explorar otros géneros, como la cumbia. “Suena mi cumbia se llama el grupo y tenemos un equipo hermoso. Obviamente es mi trabajo y también nos da alegría todos los fines de semana. Ese proyecto anda muy bien, así que feliz porque se da lo que uno siempre soñó, que es poder vivir de la música”.
Presente en numerosos eventos de la ciudad y la región, Juárez resume su vínculo con el arte de manera simple y profunda: “Es una necesidad para mí la música; es una de las formas más fuertes que tengo de relacionarme con las personas. La música me traspasa de todas las maneras, ya sea tocando o cantando, así que siempre tengo que estar”.