lunes 02 de marzo de 2026

Murió el productor agropecuario asaltado en Peña y la causa sería recalificada como homicidio

Falleció en Pergamino el productor agropecuario asaltado en Peña y la Fiscalía evalúa imputar homicidio en ocasión de robo a dos detenidos.

2 de marzo de 2026 - 20:35

En la mañana de este lunes murió en Pergamino el productor agropecuario de 83 años asaltado en su campo de Peña y la causa podría agravarse a homicidio en ocasión de robo. El hombre no superó la descompensación cardíaca sufrida durante el violento ataque cometido por una banda que le robó dinero y dos camionetas.

La muerte del productor agropecuario Néstor Marchesotti, de 83 años, ocurrida en la mañana de este lunes en la sala de terapia intensiva de un centro de salud de Pergamino, podría modificar sustancialmente el encuadre penal del caso que conmocionó a la zona rural de Juan Andrés de la Peña.

El hombre no logró sobreponerse a la grave descompensación cardíaca que sufrió durante el asalto perpetrado el jueves pasado en su establecimiento rural, ubicado a unos 500 metros de la Ruta Nacional 188, a la altura de la localidad de Peña.

Un asalto violento en la zona rural de Peña

El ataque ocurrió alrededor de las 7:00, cuando varios delincuentes irrumpieron en el predio rural. Redujeron tanto al casero como al propietario, a quienes maniataron de pies y manos para exigirles dinero y bienes de valor.

En cuestión de minutos, la banda se apoderó de aproximadamente cien mil pesos en efectivo y de dos camionetas: una Volkswagen Amarok y una Chevrolet S10, en las que finalmente escaparon. Los investigadores establecieron que los asaltantes no actuaron solos, ya que se movilizaban en al menos dos automóviles Volkswagen Gol, uno azul y otro blanco.

La violencia ejercida durante el atraco habría sido determinante en el cuadro de salud del productor, quien fue trasladado de urgencia y permaneció internado en estado crítico hasta su fallecimiento.

Detenidos con antecedentes y despliegue policial

La investigación avanzó con rapidez ese mismo jueves. Cerca de las 11:00, personal del Destacamento de Policía Vial observó en inmediaciones de la Ruta 188 y la autopista Pilar-Pergamino un Volkswagen Gol azul cuyos ocupantes se descartaron de una mochila.

En su interior hallaron dos armas de fuego —una pistola Bersa calibre 9 milímetros y una 11.25 marca Ballester Molina—, municiones y prendas de vestir que habrían sido utilizadas durante el asalto.

Horas más tarde, alrededor de las 14:00, efectivos de La Violeta advirtieron maniobras sospechosas de un Volkswagen Gol del que descendió un hombre que intentó ingresar a un galpón de la zona. Se trataba de un hombre de 65 años con un extenso historial delictivo, con antecedentes por homicidios, piratería del asfalto y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.

Dentro de ese predio estaban ocultas las dos camionetas sustraídas al productor agropecuario, lo que derivó en su inmediata aprehensión.

En paralelo, se irradiaron alertas a dependencias vecinas ante la sospecha de que una mujer que circulaba en el Volkswagen Gol blanco formara parte de la banda. Un retén del Comando de Patrulla Rural de Ramallo interceptó el vehículo y detuvo a una mujer de 32 años oriunda de Pergamino, quien cuenta con antecedentes por robos en banda.

Los investigadores sostienen que la organización sería una banda mixta con integrantes de Pergamino, San Nicolás y San Pedro, compuesta por personas de distintas edades y ambos géneros.

Allanamientos y posible recalificación a homicidio

La pesquisa es coordinada por el fiscal Nelson Mastorchio, con la intervención del ayudante fiscal Abel Adrián Rodríguez, de la Fiscalía 3, y el despliegue operativo del Comando de Patrulla Rural de Pergamino, a cargo de la subcomisaria Ayelén Labanca.

Se realizaron allanamientos simultáneos en distintos domicilios de Pergamino en busca de pruebas y posibles cómplices, en el marco de una investigación que apunta a desarticular células criminales vinculadas a delitos rurales.

Con el fallecimiento del productor agropecuario, la causa —inicialmente instruida como robo agravado— podría ser recalificada como homicidio en ocasión de robo, siempre que el informe de la autopsia establezca un nexo causal directo entre la descompensación cardíaca sufrida durante el asalto y su muerte.

De confirmarse ese vínculo médico-legal, el fiscal dispondría una nueva indagatoria para los dos detenidos, esta vez bajo una imputación más grave, que prevé penas considerablemente superiores.

En las próximas horas podrían conocerse novedades judiciales en un caso que generó profunda conmoción en la comunidad rural de Peña y en todo el partido de Pergamino.

Hace 24 años lo asaltaron violentamente en el mismo lugar

A mediados de junio de 2002 el productor agropecuario sufrió dos horas y media de terror en el campo de la familia Marchesotti. Se trató de uno de los episodios de mayor violencia de la ola de asaltos que estaban ocurriendo hace 24 años en la región.

"Cuando dejaban de pegarme a mí le pegaban a mi mujer. La tiraron al piso y le dieron patadas por todos lados. No tenía forma de hacerles entender que no tenía la plata que pedían. Fueron dos horas y media de terror", recuerda hoy Néstor Marchesotti, un productor agropecuario de la localidad de Juan Andrés de la Peña que sufrió, junto con su mujer, uno de los dos episodios de mayor violencia de la ola de asaltos que castiga la zona rural y la ciudad de Pergamino.

"Me pusieron el revólver en la boca y gatillaron, pero la bala no salió. Además, de las patadas que recibí me fracturaron el tímpano izquierdo y perdí parte de la capacidad auditiva. Me torturaron y me retorcieron la piel para que les diera la plata", dice Martha Cortez, su esposa.

La noche del asalto, la cara y el cuerpo de la mujer se convirtieron en el territorio de la violencia. Aunque pasaron diez días, Martha tiene moretones en los brazos, el cuello, el pecho y el abdomen. Los hematomas dejaron la marca de un antifaz en el rostro y en su boca quedaron los tres puntos de sutura que recibió para recomponer una herida provocada por el cañón de un revólver.

"No entendían que no teníamos plata. En un momento les ofrecí hacer un cheque por la cantidad que quisieran. Pero dijeron no querían cheques, que sólo aceptaban efectivo", relató la señora.

Según el matrimonio, el asalto fue cometido por dos delincuentes que llegaron a pie hasta el establecimiento, situado a cuatrocientos metros de la ruta 188 y a quinientos metros del puesto de peaje.

Ambos malvivientes estaban encapuchados y armados. Uno era de contextura física chica y el otro, un poco más robusto. De acuerdo con Néstor Marchesotti, el delincuente de baja estatura llevaba la voz cantante y era el más violento.

Ambas características físicas coinciden con las descripciones que se hacen de los autores de la mayoría de los asaltos en la zona rural de Pergamino y en la localidad de Arroyo Dulce, en el partido de Salto. Tanto en la policía como en la fiscalía general tienen estos datos, pero todavía no hubo detenidos.

"«A vos te vendieron. ¿No te das cuenta de que alguien te vendió? Te mandaron al frente. Sabemos que estuviste en el banco y sacaste plata. Así que entregá los billetes si no querés que te quememos la casa con vos y tu mujer adentro», me dijo uno de los asaltantes, sin dejar de pegarme", recordó Néstor.

A pesar de que el asalto y la golpiza duraron dos horas y media, ninguno de los empleados del peaje ni del destacamento policial escuchó los gritos.

"Mi mujer recordó que mi hijo Gustavo había guardado un tarro con algo de plata que había ahorrado en el galpón. Entonces, uno de los delincuentes me llevó hasta el galpón, apoyó el revólver en un tambor, esperó que encontrara el tarro, contó el dinero y se marchó. De no haber sido porque teníamos esa plata, nos mataban", concluyó Marchesotti.

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