Docentes, auxiliares y referentes gremiales de Pergamino protagonizaron este martes una masiva marcha pacífica por el centro de la ciudad, en respuesta a los recientes hechos de violencia que han sacudido a la comunidad educativa, particularmente tras los episodios registrados en la Escuela Secundaria N° 10.
La jornada estuvo marcada por un paro distrital que reflejó el hartazgo del sector ante la falta de garantías para el ejercicio de su labor
La columna de manifestantes se desplazó desde la intersección de Avenida de Mayo y San Nicolás hasta el edificio judicial ubicado en Merced y Dorrego. Allí, una comitiva sindical fue recibida por el Fiscal General, Mario Daniel Gómez, y el fiscal del fuero de responsabilidad penal juvenil, Daniel Aguilar, junto a los secretarios Eloísa Ramundo y Guido De Mayo.
Un protocolo de intervención urgente
Durante el encuentro, que se extendió por casi una hora, las autoridades judiciales informaron que se encuentran en la fase final de elaboración de un protocolo de actuación específico para casos de violencia escolar donde intervengan menores.
El objetivo principal de esta herramienta es establecer medidas de prevención y definir los pasos a seguir una vez ocurrido un hecho, involucrando tanto a los menores como a sus progenitores o responsables legales
El fiscal Daniel Aguilar señaló que actualmente se están tramitando tres denuncias por hechos ocurridos en distintas instituciones.
"Estamos trabajando principalmente con los imputados, dando intervención al Servicio Local, atento a que se trata de menores inimputables", explicó Aguilar, quien estimó que el protocolo podría estar listo hacia finales de esta semana para ser compartido con los gremios.
El reclamo gremial: "Basta de ir a trabajar con miedo"
Desde los sindicatos, el mensaje fue contundente. Maria Luisa Mazzola, representante de SUTEBA, calificó la movilización como una señal de "basta" a la violencia. "No puede ser que los compañeros vayan a trabajar con miedo o tengan que renunciar a horas por la angustia. Un docente no puede sufrir agresiones físicas por intentar separar a dos alumnos que se pelean", manifestó con preocupación.
Por su parte, Ricardo Fusco (FEB) puso el foco en la necesidad de aplicar la legislación vigente. El dirigente exigió el cumplimiento de la Ley 14.898, la cual prevé arrestos de 5 a 30 días o multas para quienes hostiguen, maltraten o insulten al personal educativo.
"Esta ley tiene casi 10 años y no conocemos a nadie que haya sufrido un arresto por amedrentar a un docente. Venimos a exigir que se ponga en práctica", sentenció Fusco, tras mencionar que también han mantenido reuniones con el Inspector General de Escuelas para solicitar cambios normativos.
Preocupación por el contexto
El Fiscal General Gómez subrayó la urgencia de estas medidas, haciendo mención al trágico suceso ocurrido recientemente en la provincia de Santa Fe, donde un menor perdió la vida tras un ataque con arma de fuego en una escuela.
"Es obligación de la fiscalía tomar medidas para que esto no ocurra, trabajar en la prevención y acompañar a las víctimas", concluyó el funcionario, asegurando que el nuevo protocolo será elevado a la Procuración para su validación final
La movilización concluyó sin incidentes, pero con un firme compromiso de las partes para monitorear la implementación de estas nuevas herramientas institucionales que buscan devolver la paz a las aulas de Pergamino.