La convocatoria impulsada por el intendente Mauro Poletti en la sede del Partido Justicialista de la ciudad de Ramallo dejó más dudas que certezas, al evidenciar una baja participación y un marcado predominio de funcionarios y dirigentes del propio oficialismo, en un contexto atravesado por cuestionamientos a la gestión local.
Escasa convocatoria y fuerte presencia del oficialismo
Lo que se proyectaba como un encuentro ampliado con militantes, vecinos y referentes territoriales terminó mostrando una asistencia limitada. La mayoría de los presentes fueron funcionarios municipales, concejales oficialistas y trabajadores vinculados a programas del Ejecutivo, lo que dejó en evidencia dificultades para convocar por fuera del núcleo cercano al intendente.
La falta de participación de los sectores a los que estaba dirigida la convocatoria debilitó el objetivo de mostrar una gestión con respaldo territorial y capacidad de movilización política en un escenario cada vez más exigente.
Tensiones internas y ausencias en el gabinete
Otro de los aspectos que llamó la atención fue la ausencia de algunos integrantes del propio equipo de gobierno. Este dato refuerza versiones sobre diferencias internas y posibles reacomodamientos dentro del gabinete municipal.
Según trascendió, el encuentro buscaba también funcionar como instancia de trabajo interno para delinear acciones y repasar obras en ejecución. Sin embargo, ni ese objetivo ni la apertura al diálogo con la comunidad lograron concretarse plenamente.
Desgaste político y antecedentes recientes
El episodio se suma a antecedentes cercanos, como la apertura de sesiones del Concejo Deliberante en el Centro Universitario, donde tampoco se alcanzó la convocatoria esperada. Las imágenes de espacios vacíos vuelven a repetirse, alimentando la percepción de desgaste en la gestión.
En paralelo, desde sectores opositores cuestionan el funcionamiento legislativo del oficialismo, al que acusan de aprobar de manera sistemática iniciativas del Ejecutivo y rechazar propuestas externas.
En este contexto, la baja convocatoria y las ausencias internas configuran un escenario político que abre interrogantes sobre el rumbo de la gestión y anticipa posibles cambios en la estructura de gobierno en los próximos meses.