Un valioso padrón electoral correspondiente al año 1934 fue incorporado recientemente al patrimonio documental del Archivo de Documentación Histórica, dependiente del Museo Paleontológico. La pieza, donada por el vecino David Pujol, constituye un testimonio clave para comprender la estructura social y política de la ciudad de San Pedro durante la primera mitad del siglo XX.
Un documento único para reconstruir la historia local
El material donado consiste en un gran impreso de 83 centímetros de largo por 45 de alto, compuesto por 35 hojas originales que se conservan en buen estado. En sus páginas aparecen detallados nombres, apellidos, ocupaciones y datos filiatorios de los ciudadanos habilitados para votar en aquel período histórico.
El padrón refleja una etapa particular de la vida institucional argentina, ya que únicamente figuraban varones con edad suficiente para sufragar, debido a que el voto femenino aún no había sido incorporado al sistema electoral nacional. Esta característica convierte al documento en una fuente directa para analizar las prácticas políticas previas a la ampliación de derechos civiles.
Especialistas destacan que este tipo de registros permite comprender no sólo el funcionamiento electoral, sino también la organización social, económica y demográfica de cada comunidad.
Apellidos, oficios y el mapa social del San Pedro de 1934
Uno de los aspectos más relevantes del padrón es su alcance territorial. El documento reúne información correspondiente a 33 mesas electorales distribuidas en todo el partido, incluyendo la ciudad cabecera, localidades vecinas y amplias zonas rurales.
La información técnica contenida posibilita a investigadores y genealogistas rastrear la permanencia de determinados apellidos a lo largo del tiempo, identificar linajes familiares con arraigo regional y detectar aquellos nombres que desaparecieron con el paso de las décadas.
Además, los datos sobre ocupaciones permiten reconstruir el perfil productivo de la época, ofreciendo pistas sobre las actividades económicas predominantes y la composición laboral de la comunidad sampedrina en los años treinta.
Una donación para preservar la memoria colectiva
David Pujol explicó que el ejemplar pertenecía a su padre y permaneció guardado en su hogar durante más de cincuenta años. Según señaló, la decisión de donarlo surgió de la necesidad de garantizar su preservación y facilitar el acceso público a un material de enorme valor histórico.
Desde la institución agradecieron especialmente el gesto, destacando la importancia de la colaboración ciudadana en la construcción de archivos históricos sólidos. Subrayaron además que cada documento incorporado contribuye a fortalecer la identidad local y a comprender los procesos sociales que dieron forma a la comunidad actual.
Con esta incorporación, el padrón electoral de 1934 pasa a integrar el acervo documental permanente del museo, donde será conservado bajo condiciones adecuadas y puesto a disposición de investigadores, estudiantes y vecinos interesados en reconstruir la memoria colectiva de la región.