La tercera jornada del juicio por la muerte de Marcel Xavier González ocurrido en la ciudad de San Pedro estuvo atravesada por declaraciones de especialistas, cuestionamientos cruzados y momentos de tensión entre los representantes de las partes. La audiencia se extendió durante gran parte del día y dejó expuestas diferencias sustanciales sobre la interpretación de las pruebas incorporadas al expediente.
Pericias médicas con conclusiones opuestas
Durante la audiencia declararon nueve peritos médicos que analizaron distintos aspectos de la investigación, entre ellos estudios toxicológicos, anatomopatológicos y genéticos. Uno de los testimonios más relevantes fue el del médico forense Gerardo Monacci, quien sostuvo que las lesiones observadas en el cuerpo de Marcel González eran compatibles con heridas autoprovocadas.
Según explicó, la causa de muerte fue un shock hipovolémico generado por lesiones en la vena yugular y la arteria femoral. Además, indicó que no encontró signos compatibles con una agresión por parte de terceros ni heridas defensivas, por lo que respaldó la hipótesis de un suicidio asociado a una crisis derivada del consumo de hongos alucinógenos.
Sin embargo, esa postura fue contradicha por otros especialistas convocados al debate. El jefe médico de la Asesoría Pericial, Manuel Caro, afirmó que las características de las heridas permiten sostener que fueron producidas por otra persona. También señaló la existencia de lesiones defensivas y consideró improbable que la acusada hubiera tenido la capacidad física para ejecutar una agresión de semejante magnitud.
Cruces entre la defensa y la perito Virginia Creimer
Otro de los momentos más intensos de la jornada estuvo protagonizado por la médica pericial Virginia Creimer. La profesional respaldó las conclusiones que descartan la hipótesis de suicidio y sostuvo que las lesiones observadas son compatibles con una intervención externa.
Su declaración derivó en fuertes cuestionamientos por parte de la defensa de Marisel Solís, que puso en duda aspectos de su trabajo profesional y mencionó antecedentes de otras causas judiciales en las que participó. La perito respondió a varias de las observaciones, generando un intercambio cargado de tensión que se extendió durante buena parte de su exposición.
Las diferencias entre los expertos dejaron en evidencia uno de los puntos centrales del proceso: determinar si Marcel González murió por una decisión propia en un contexto de alteración psíquica o si fue víctima de un homicidio.
La declaración de la fiscal Viviani y el origen de la investigación
También prestó testimonio la fiscal María del Valle Viviani, quien estuvo a cargo de la investigación durante la etapa inicial del expediente. Su participación generó otro de los momentos de debate, especialmente durante el interrogatorio realizado por la abogada de la familia de la víctima, Sofía Sanjurjo.
Viviani rechazó algunas de las afirmaciones formuladas por la querella y aseguró que González nunca fue considerado una persona no identificada dentro de la investigación. Además, remarcó que desde el inicio trabajó bajo la hipótesis de homicidio hasta que las pruebas determinaran eventualmente otra conclusión.
La fiscal recordó que ordenó la aprehensión de Marisel Solís al comienzo de la causa y que posteriormente solicitó la conversión de esa medida en detención. No obstante, indicó que el juez de Garantías resolvió otorgarle la falta de mérito luego de un pedido de excarcelación presentado por la defensa.
Marcel Xavier González, ciudadano uruguayo de 33 años, fue hallado muerto en 2024 en una finca ubicada en Pueblo Doyle, partido de San Pedro. Por el hecho está siendo juzgada su expareja, Marisel “Pili” Solís, quien sostiene que ambos habían consumido hongos alucinógenos antes de lo ocurrido y que desconoce cómo se produjeron las lesiones que causaron la muerte del joven.