La puesta en venta del edificio donde funcionó durante décadas LT24 Radio San Nicolás reavivó expectativas entre ex empleados y acreedores, aunque rápidamente volvió la desilusión: jurídicamente, el inmueble no forma parte del patrimonio de la empresa quebrada, por lo que cualquier operación inmobiliaria quedará fuera del proceso falencial.
Clausura y quiebra: cómo comenzó el proceso judicial
El 7 de mayo de 2024 el edificio fue clausurado por orden del Juzgado Civil y Comercial Nº 1, en el marco del expediente que culminó con la quiebra de “La Voz de San Nicolás S.A.”, firma responsable de la explotación comercial de la emisora. La sentencia definitiva había sido dictada previamente, el 14 de septiembre de 2023.
A partir de ese momento, ex trabajadores, proveedores y distintos organismos estatales iniciaron o continuaron reclamos para recuperar salarios impagos, indemnizaciones y otras acreencias acumuladas durante los últimos años de funcionamiento de la radio.
Sin embargo, con el avance del proceso judicial se confirmó un dato determinante: el principal activo material vinculado a la emisora —el edificio— no pertenecía legalmente a la sociedad fallida.
El inmueble, emplazado sobre un terreno de aproximadamente 1.250 metros cuadrados, habría sido tasado meses atrás en alrededor de 600.000 dólares, según trascendió en ámbitos relacionados con la operación inmobiliaria.
Por qué los acreedores no recibirán dinero de la venta
La salida al mercado del edificio generó nuevas consultas de acreedores a sus abogados sobre la posibilidad de cobrar parte de sus créditos. La respuesta fue categórica: no habrá distribución de fondos provenientes de una eventual venta.
De acuerdo con especialistas que intervinieron en representación de extrabajadores y damnificados, la propiedad figura inscripta a nombre de personas físicas y no de la empresa quebrada. Entre los titulares aparecerían accionistas vinculados históricamente al emprendimiento, con participación mayoritaria de la familia Misiano.
Desde el punto de vista jurídico, esto implica que el inmueble no integra la denominada “masa de la quiebra”, es decir, el conjunto de bienes que pueden liquidarse para pagar deudas verificadas en el proceso falencial.
En consecuencia, cualquier dinero obtenido por la venta quedará fuera del alcance judicial de los acreedores, quienes continúan sin perspectivas concretas de recuperar lo adeudado.
El final simbólico de LT24 y su peso en la historia de San Nicolás
Más allá del aspecto legal y económico, la comercialización del edificio representa también el cierre simbólico de una etapa histórica para la comunicación nicoleña.
LT24 Radio San Nicolás inició sus transmisiones el 16 de febrero de 1963, llegando inicialmente a unos 6.000 hogares del macrocentro mediante receptores especialmente instalados. Durante décadas fue una referencia informativa, cultural y social para varias generaciones de oyentes.
En julio de 2013, el 66,66% del paquete accionario pasó a manos de un grupo inversor local, proceso que marcó el alejamiento de sus fundadores, Aldo Antonio Ramini y Manuel Eduardo Marchiano, figuras centrales en la construcción de la identidad del medio.
Hoy, con el inmueble en venta y sin posibilidades de reparación económica para quienes reclaman deudas, el destino físico de la emisora parece definitivamente sellado, mientras la historia de LT24 queda ligada al recuerdo colectivo de la ciudad y a un proceso judicial que aún deja consecuencias abiertas.