La industria siderúrgica de San Nicolás atraviesa uno de sus momentos más complejos en décadas. El avance del acero chino en América Latina presiona a Ternium y Acindar, reduciendo la actividad y forzando paradas productivas. Según Alacero, la región sufrirá este año una caída del 13% vinculada al fuerte aumento de importaciones.
La industria siderúrgica de San Nicolás atraviesa uno de sus momentos más críticos de los últimos años. El avance del acero chino en América Latina impacta de lleno en Ternium y Acindar, que enfrentan caídas de producción y paradas programadas. Un informe de Alacero advierte que la producción regional caerá 13% durante 2025.
Importaciones chinas y récord histórico en América Latina
Los desafíos que enfrentan Ternium en Ramallo y Acindar en Villa Constitución forman parte de una problemática que atraviesa a toda la región. La Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero) alertó que el creciente ingreso de productos chinos genera un impacto negativo generalizado. Las importaciones representarán este año el 39,7% del consumo regional, un nuevo récord histórico. En el caso de los aceros laminados, el 45,4% de lo que ingresa proviene de China, lo que implica que casi la mitad del acero utilizado en América Latina no se produce localmente.
Como consecuencia, Alacero estima que la producción regional caerá un 13%. A su vez, las exportaciones latinoamericanas retrocederán 11,5%, su nivel más bajo en siete años. Para 2026, se proyectan nuevas caídas: 41,4% en Chile, 20,9% en México y 13% en Argentina.
Subsidios estatales y competencia desigual
El informe atribuye el avance chino a los masivos subsidios estatales que recibe su industria siderúrgica. Según la OCDE, China subsidia a su sector del acero diez veces más que cualquier otro país miembro. Estos apoyos incluyen subvenciones directas, beneficios fiscales, créditos blandos, energía subsidiada y precios preferenciales en insumos, además de estímulos para la exportación como acuerdos comerciales y logística internacional.
Mientras países como México aplican dieciséis medidas antidumping y Brasil dieciocho, Argentina solo cuenta con tres, lo que —según Alacero— expone al mercado local a una competencia especialmente desfavorable.
Impacto en Ternium y Acindar: capacidad reducida y freno productivo
Ternium y Acindar, fundamentales para las economías de San Nicolás, Ramallo y Villa Constitución, ya sienten el impacto. La planta General Savio opera al 70% de su capacidad, mientras que la planta del Grupo ArcelorMittal funciona al 60%. Para evitar un sobrestock, Acindar detendrá su producción entre el 15 de diciembre y el 11 de enero.
El freno responde a la caída de la demanda y al avance del acero chino. Los empresarios del sector reclaman reformas impositivas, baja de costos laborales, flexibilización del cepo y políticas más estrictas para frenar el ingreso de acero subsidiado. “Argentina tiene que abrirse, pero hacia el mundo occidental”, advirtió Martín Berardi, CEO de Ternium. En la misma línea, Federico Amos, CEO de Acindar, pidió mantener límites a la apertura para resguardar la industria nacional.