El río Paraná registró en menos de 24 horas una fuerte oscilación en el puerto de San Nicolás de los Arroyos. Tras descender hasta los 0,43 metros —el nivel más bajo del año— comenzó a recuperarse y este martes alcanzó los 0,53 metros, según datos oficiales de Prefectura Naval Argentina .
Descenso al mínimo anual en San Nicolás
Durante el lunes, el hidrómetro marcó 0,63 metros al inicio de la jornada, pero con el correr de las horas el nivel fue bajando de manera sostenida hasta tocar los 0,43 metros hacia la medianoche. Esa marca quedó registrada como el valor más bajo en lo que va de 2026.
El descenso implicó una caída cercana a los 20 centímetros en un solo día, en un escenario que ya venía mostrando condiciones de aguas bajas en el tramo medio del río.
Una recuperación en pocas horas
Luego del mínimo anual, el Paraná inició una rápida recuperación. En apenas 12 horas, el nivel subió 10 centímetros y volvió a ubicarse por encima del medio metro, alcanzando los 0,53 metros durante la mañana del martes.
Esta dinámica evidencia la inestabilidad del sistema hidrológico en la región, con variaciones pronunciadas en lapsos breves que impactan en la navegación y en el monitoreo permanente del río .
Contexto de aguas bajas y lluvias en la cuenca
De acuerdo con el Instituto Nacional del Agua (INA), el Paraná se encuentra actualmente en la categoría de “aguas bajas/medias bajas” en el tramo argentino-paraguayo. En los últimos días se registraron precipitaciones leves en la región, mientras que para las próximas jornadas se prevén lluvias de baja a moderada intensidad en sectores de la cuenca.
El leve repunte observado podría estar vinculado a esas precipitaciones, aunque el panorama general continúa condicionado por el déficit de aportes en la cuenca alta y media del río.
La actual oscilación encuentra antecedentes recientes. Durante 2025, el Paraná también presentó variaciones significativas en cortos períodos, con descensos pronunciados y posteriores repuntes, en un contexto similar de bajos caudales.
Mientras tanto, el nivel actual confirma que el río sigue en un escenario de aguas bajas en San Nicolás, y su evolución dependerá en los próximos días del régimen de lluvias y del comportamiento de los aportes en toda la cuenca.