El hallazgo de siete yararás sin vida en la zona baja del Ecoparque de San Nicolás encendió la preocupación de vecinos y personas dedicadas al estudio y protección de la fauna silvestre. Los reptiles fueron encontrados cerca de Laguna Esmeralda y Parque Sarmiento, y presentaban evidentes golpes en la cabeza.
Hallazgo de yararás muertas en el Ecoparque de San Nicolás
La aparición de estos siete ejemplares de yarará generó inquietud en distintos sectores vinculados al cuidado del ambiente. Según trascendió, los animales habrían sido atacados intencionalmente, ya que todos presentaban lesiones compatibles con golpes en la cabeza.
Las imágenes del hallazgo fueron difundidas por aficionados y observadores de fauna silvestre identificados en redes sociales como @doriann.rei y @ferschurmann_, quienes registraron la situación y alertaron sobre lo ocurrido.
Serpientes en la costanera: otros hallazgos recientes
En los últimos días también se reportaron otros encuentros con serpientes en distintos sectores de la costanera nicoleña. Uno de los casos que más repercusión tuvo fue el avistamiento de una boa constrictora de más de dos metros de largo, lo que despertó sorpresa entre quienes frecuentan la zona.
La presencia de reptiles en áreas cercanas al río y espacios verdes es un fenómeno habitual, especialmente en épocas de temperaturas templadas, cuando estos animales incrementan su actividad.
Qué hacer ante la presencia de una yarará
La yarará es una serpiente venenosa cuya mordedura puede representar un riesgo para personas y mascotas. No obstante, especialistas señalan que estos reptiles no suelen atacar de forma espontánea y que la mayoría de los accidentes ocurre cuando el animal se siente amenazado o es manipulado.
Por ese motivo, se recomienda no intentar capturarlas ni matarlas. Ante la presencia de una serpiente, lo aconsejable es mantener distancia y dar aviso inmediato a los Bomberos o a personal capacitado para intervenir de manera segura, protegiendo tanto a las personas como a la fauna silvestre.
Embed - Preocupación por la aparición de siete yararás muertas en el Ecoparque