El obispo de la Diócesis de San Nicolás, Hugo Norberto Santiago, expresó una dura crítica al proyecto del Gobierno nacional que propone bajar a 14 años la edad de imputabilidad penal. Señaló que se trata de una respuesta “simplista” al problema de la inseguridad y sostuvo que estas iniciativas terminan penalizando la pobreza en lugar de atacar sus causas estructurales.
La postura de la Iglesia frente al debate por la edad de imputabilidad
En línea con la posición de la Conferencia Episcopal Argentina, Santiago remarcó que centrar el debate en la edad penal de los menores omite factores clave como la prevención, la educación y el acompañamiento social. El documento “Más oportunidades que penas” advierte que las respuestas punitivas llegan cuando el daño ya está hecho y no resuelven el problema de fondo.
Pobreza, adicciones y exclusión social como origen del delito
El obispo señaló que la mayoría de los jóvenes privados de la libertad provienen de contextos de extrema vulnerabilidad, con trayectorias educativas incompletas, violencia familiar y consumo problemático de drogas. En ese marco, sostuvo que bajar la edad de imputabilidad “no va a las raíces de la inseguridad” y solo profundiza la exclusión social.
Trabajo, cárceles dignas y reinserción social
Santiago destacó que la inserción laboral es clave para evitar la reincidencia y cuestionó la falta de oportunidades para quienes cumplieron su condena. También alertó sobre el hacinamiento y las malas condiciones en las cárceles, y planteó que invertir en dignidad humana y reinserción no genera rédito político, pero sí soluciones de fondo para la sociedad.